rumiar la biblioteca: 2026

lunes, 1 de junio de 2026

Raúl Quinto y la deep web


Raúl Quinto, La ballena azul, Zaragoza, Jekyll & Jill (2025)

https://jekyllandjill.com/shop/la-ballena-azul/

No he sido capaz de terminar este libro, que más que libro es experiencia, una experiencia abominable: un compendio de lo más abyecto de nuestro tiempo, eso que (no soy testigo en primera persona, afortunadamente) circula por la deep web. Terror 2.0. Se plantea como un juego: el jugador debe seguir ciertas indicaciones de un narrador llamado Voltaire el rojo. Y se nos presenta en cincuenta viñetas, donde, resumiendo, se nos insta a autolesionarnos o a leer y proyectar en nuestra imaginación variados actos de crueldad. Lo peor es que todo es cierto. Es real. Está almacenado allí, en lo profundo de la red, y hay gente que lo mira. 

A priori parece divertido. Nos echamos unas risas. ¿Qué más cosas horrorosas pueden contarnos? Al poco da la sensación de que ya nada nos sorprende.

Y lo abandoné. 

No he sido capaz de terminarlo no por su estilo hipnótico, impecable, ni por la idea deslumbrante (aunque para mi gusto le falte acción, narrativa), sino porque anoche desperté dando gritos por una pesadilla que, en cuanto entendí (aliviada) que aquello estaba sucediendo en el sueño, supuse causada por la lectura del libro. 

Si quieres tener una experiencia terrorífica, abominable, de vértigo agudo, de angustia desesperante, este es tu libro. 

"Sé que tienes miedo. Y quién no lo tiene. Sabes que quieren que vivas asustado y que busques amparo en aquellos que te venden el miedo. Y tiene un precio. El miedo te paraliza. El miedo te hace correr sin dirección ni sentido, te ciega y te esconde. Te deja a merced de la angustia. Te apaga. Enciende la oscuridad y te atrapa en su interior. Claro que tienes miedo. Todos lo tienen. Mira: tú tienes miedo a ser una ballena azul, pero ya estás nadando dentro de tus propias venas. Tranquilo, falta cada vez menos para lograrlo, lo estás haciendo muy bien. Yo te veo y lo sé. Tú tienes que ver el miedo todo y hacerle frente. Ese miedo que se te enrosca como una serpiente en las vértebras, ese frío negro que se inyecta en tu médula espinal y se te agarra a la nuca, a tus sueños, a aquello que hemos convenido en llamar vida. Hazle frente. No lo silencies. No puedes. Tanto miedo. Obsceno. Sagrado. Ardiendo. Miedo. Miedo a mí, a lo que te ofrezco. A lo que no puedes mirar pero te mira. A lo que ya tienes, a lo que te tiene. El miedo ya es todo tuyo. Y con él construyes el mundo."

lunes, 25 de mayo de 2026

Fernanda García Lao o el delirante nouveau roman

 

Fernanda García Lao, Estación Saturno, Avinyonet del Penedès, Candaya (2025)

https://candaya.com/libro/estacion-saturno/

Dos hermanos están viajando con el gato del tercer hermano fallecido. Al parar en una gasolinera, el gato se escapa. ¿Alguien se lo llevó? Lo sospechan. No lo encuentran por ningún lado. Ambos hermanos no se soportan. El hermano detesta tener que llevar a la hermana a la casa con el gato, que ha decidido cuidar. Es lo único que tiene del hermano fallecido. El hermano está deseando dejarla en casa porque quiere relajarse y darle algún que otro sorbo a la petaca sin la mirada reprobatoria de la hermana. 

Sabemos que el hermano fallecido dejó una nota al hermano pidiendo perdón. Estaba enfermo pero era un secreto entre ambos. Sabemos también que el fallecido se había vuelto a la casa de la madre, que vive en una localidad llamada Saturno, cuya estación fue abandonada por falta de uso. Sabemos que el padre se suicidó tirándose a las vías del tren el último día que este funcionó. 

Los hermanos siguen buscando el gato creyendo que está en otro auto al que persiguen. De golpe sucede algo extraño en lo inmenso del campo: se ven a ellos mismos en el mismo vehículo de camino a Saturno. No es raro que sucedan fenómenos paranormales en la zona. Ninguno de los dos menciona lo que acaban de ver, pero deciden volver a la casa de la madre. Por primera vez se ponen de acuerdo: no le dirán a la madre que han perdido el gato. Ven luces, el auto va solo. De golpe se desvían a un hotel de temática china. ¿Es un hotel por horas? No, o no solo. También es un hotel donde se ven avistamientos de ovnis, donde suceden abducciones. Entonces el libro se pone lynchiano, con ese humor desquiciante y surreal, aunque con el estilo preciso de García Lao: poético, incisivo, objetual o del detalle (a lo nouveau roman). 

Estación Saturno parece un guion de cine: escenas que el lector debe unir para seguir la película. Una película delirante y divertidísima, un puro ejercicio de ficción. 

"Póngase algo lindo. Solemos vestirnos formales por si somos abducidos. La hermana se entusiasma. ¿Entonces lo del sueco puede ser una abducción en toda regla? Los fenómenos de la zona son incuestionables, he reportado cientos de casos positivos. Y usted atrae, créame. ¿Qué me dice? El episodio del ventanal no fue fortuito. Tome agua, el agua los enciende. No sé si quiero irme del mundo. Prefiero mirar. No nos falte, dice Minor y antes de retirarse le aclara que hay un bono contribución por participante. Enseguida, Chi le cobra, mientras explica que hay un ropero con vestidos de noche en alquiler, por si le hace falta. No aportó equipaje, usted. Es que vivo cerca, dice la hermana. Sígame, será la más adornada para seres en lo alto."

lunes, 18 de mayo de 2026

Rodrigo Blanco Calderón o una novela de enredos, misterio y política

Rodrigo Blanco Calderón, Simpatía, Madrid, Alfaguara (2021)

https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/237021-libro-simpatia-9788420439372?srsltid=AfmBOorQttO8id6yjq8CS_p75kEQ5NpBpyKaeFHSlbDwqgIhFDvH4Wem


Esta novela está ambientada en Caracas, una ciudad que se va quedando vacía de personas pero con cada vez más perros callejeros, perros abandonados por la gente. El protagonista, Ulises, se ve envuelto en un proyecto que hereda de su exsuegro: poner en pie la fundación Simpatía por el Perro, que se encarga precisamente de entregar perros abandonados en adopción. El mismo Ulises es un huérfano que creció en una familia de adopción, de modo que el proyecto le toca de cerca. Al mismo tiempo, su exmujer le va detrás porque quiere quedarse con el piso y dejarlo en la calle. 

El asunto está lleno de misterio: reaparece una antigua novia que no está precisamente bien de la cabeza, se conocen algunos secretos algo esotéricos y perrunos de los gobernantes venezolanos, hay una seguidilla de trágicas muertes, entre otras cosas, de tal modo que la novela resulta sumamente entretenida, una novela de enredos y de misterios, y al mismo tiempo nos presenta una panorámica de la Caracas actual, una ciudad cada vez más vacía y afantasmada.

"No sé dijo Mariela. Los de Sendero eran terroristas. Y había una guerra. Y entre los senderistas y los soldados cometieron todo tipo de barbaridades. Unas más horrendas que otras. Aquí, en cambio, uno siente una guerra pero no la ve. Y son los mismos desplazados, la gente misma, los que abandonan a sus perros. Eso es peor que colgarlos de un poste. Los abandonan para anunciar que se marchan de este infierno."

lunes, 11 de mayo de 2026

Textos a caballo entre la crítica-ficción y el ensayo autoficcional en "La Maleta de Portbou"

 

Llevo unos años desarrollando una serie de textos que tienen en común la reflexión sobre los procesos de escritura, lectura y meditación desde una perspectiva que mezcla lo crítico-ficcional y lo ensayístico con retazos de autoficción. Los he ido escribiendo de manera orgánica, en el sentido de que forman un conjunto coherente con intención de que algún día, tal vez y con suerte, puedan leerse en un libro. 

Dejo aquí el enlace. 

lunes, 4 de mayo de 2026

Julio Hardisson y el espacio es narrable

Julio Hardisson, Apartamentos Géminis, Barcelona, Tercero incluido (2025)

https://terceroincluido.net/producto/apartamenos-geminis/


Ambientada en Ajabo, Tenerife, 
Apartamentos Géminis cuenta la historia de Leo, un jardinero que acaba de llegar a cuidar de las instalaciones después de un accidente que aparentemente le ralentiza la percepción de las cosas. Aquello es una especie de resort y uno enseguida piensa en J. G. Ballard: lo inquietante y el lujo, la atmósfera de aparente felicidad y "somnolencia lúcida" que esconde algo bastante oscuro. A través de una narrativa envolvente y cuidadosamente dosificada, el autor nos introduce en un espacio cerrado (los apartamentos y algunos de los eventos que allí se celebran) donde lo extraño comienza a filtrarse poco a poco. Así la arquitectura y el espacio (idílicos en aparencia) se convierten en escenario de personajes hiperconectados exhaustos de pasarla bien: influencers, actores y actrices, celebrities, mafiosos rusos, niños ricos desatendidos, camgirls, etc. Lo curioso es cómo Hardisson continúa la línea de narrar el espacio que ya comenzara en su anterior novela Costa del silencio, en una especie de tendencia hacia algo que podríamos llamar narración geográfica o geonarración.

"Los apartamentos de esa zona de la agrupación se mantenían en pie, prácticamente indemnes, y la vegetación no aparentaba haber sufrido daño alguno. Con todo, la mayoría del camino por el que transitaban Masha y Leo se veía abombado y, aquí y allá, se abrían grandes grietas que levantaban y resquebrajaban las pesadas losas basálticas del pavimento. Asimismo, muchos de los apartamentos y de los arbustos situados a ambos lados del paseo se veían ligeramente inclinados, como si el terreno que los soportaba se hubiese desnivelado y los fundamentos de los edificios hubiesen cedido de un modo sutil y apenas perceptible para el ojo humano. El escenario resultante producía un efecto un tanto irreal, incluso un poco mareante, debido a la distinta alineación de los volúmenes arquitectónicos y las verticales trazadas por los árboles, las farolas y el resto de elementos del mobiliario de la agrupación."

lunes, 27 de abril de 2026

Nota de lectura de "Dugongo" de Ale Oseguera

Ale Oseguera, Dugongo, Barcelona, Yegua de Troya (2026)

https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/486864-ebook-dugongo-9788417417932?srsltid=AfmBOoryZ0EzXrVlNvM7JDNBlYeoErauj1YDSDVAjlZzOVezwVRJ6rvC


Dugongo
se puede leer como la historia de la superación de un duelo a causa de la muerte del padre durante un viaje por el Sudeste Asiático. La protagonista, Lula, está atravesando una depresión
. El viaje es una manera de huir hacia delante: “A veces solo yendo hacia delante se vuelve a casa”. Pero el viaje la ayuda a comprender de dónde viene, quién es. Dugongo es también una novela de búsqueda de la identidad, o tal vez de construcción de una identidad.

Hay dos metáforas que parecen de mucho peso: el dugongo, ese manatí asiático, es la metáfora de Lula: vive a caballo entre la tierra y el agua, vive en ese terreno intermedio, en la orilla, incluso el mismo texto está construido de manera híbrida. También está la metáfora del monzón que hace que el viaje tenga que improvisarse, que haya que guarecerse de tanto en tanto, que replica el estado emocional revuelto e inestable de Lula.

En el viaje se plantean cuestiones sumamente interesantes:

1.  Ella viaja pensando encontrar lo exótico pero encuentra muchas similitudes: incluso en el aspecto físico, los mexicanos y los malayos, filipinos, etc., se parecen mucho. Ambos son, además, la otredad, lo no blanco, lo no occidental. “Tengo la teoría de que el Sureste Asiático y América Latina habríamos tejido una relación de estrechísima hermandad si no nos hubiéramos conocido a través del filtro de la mirada blanca. ¡Nos parecemos tanto!” La importancia de la mirada occidental. El asunto de que siempre viajamos con la Historia a cuestas. La cuestión de cómo solo vemos lo que sabemos ver, lo que conocemos.

2    Al encontrarse con su amigo Ezequiel, un mexicano que vive en Singapur, ambos dicen que no echan realmente de menos México: prefieren vivir en ese tercer espacio. Barcelona es aquí la encarnación de ese tercer espacio para Lula, ese habitar la frontera. Y eso también implica una relación a distancia con la familia, algo que a veces es complicado. Las comunicaciones siempre se producen mediadas por la tecnología. Fallecido el padre, la familia le reprocha que no regrese. El hermano la traiciona. En todo esto, y también en México, Lula recuerda las tensiones del machismo propio de las sociedades latinoamericanas de las que pudo escaparse al mudarse a Barcelona. Ella no echa de menos México, Guadalajara, ella está perfectamente cómoda en ese tercer espacio, tercer país: ese “no soy de aquí ni soy de allá”, ese espacio de la frontera donde muchos inmigrados terminan por acomodarse.

3.  En la misma línea, la novela refleja una época en la que todos necesitamos etiquetas para definirnos, con las que identificarnos: está el asunto del procés en Arnau, su compañero, que se identifica plenamente con esa bandera. Es la identidad de gran parte de la tierra de acogida para Lula. ¿Es la bandera una identidad? Parece que no lo es para Lula.

4.  Al principio el personaje está furioso con todo, pero termina no diría que resignada, pero sí “reconciliada” con las injusticias, con que nada sea ni del todo equitativo ni se pueda enderezar. En ese sentido es como si el viaje interior de Lula fuera una “superación de la juventud”, cuando una cree que todo es posible, que las cosas pueden cambiarse, pero con la experiencia nos vamos dando cuenta de que muchas cosas son tan difíciles de cambiar que lo más inteligente es alejarse. Y también perdonar, porque nadie es perfecto ni coherente, porque ni siquiera ella lo es.

5.  La novela también parece construida en la frontera, en el sentido de que encontramos diversos registros y hasta géneros. Aunque mayormente es una narración y utiliza las técnicas propias de la novela, puede leerse como una guía de viajes o álbum de fotografías tanto exterior (del Sudeste Asiático) como interior: cada fotografía, cada postal, describe la escena, el lugar visitado, pero también es una invitación a evocar el pasado de la protagonista y a reflexionar. Aunque hay más preguntas que respuestas. En este sentido, la novela se tiñe de un tono ensayístico, reflexivo. También hay poemas intercalados.

lunes, 13 de abril de 2026

Kathy Acker: amor, poesía (cita)

 

Kathy Acker, Don Quijote, que fue un sueño (1986), traducción de Marcelo Cohen, Barcelona, Anagrama (2025)

https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/don-quijote-que-fue-un-sueno/9788433948083/PN_1168

"¿Por qué han cambiado las cosas entre hombres y mujeres? Porque hoy en día el amor es condición del narcisismo, porque en vez del amor generoso nos inculcan la posesión y el materialismo. La gente de antaño carecía de un lenguaje apropiado, es decir, carecía de Alta Cultura. Simplemente estaban confundidos y, a partir de la confusión, amaban. Hoy, nuestros profesores dan a esa confusión el nombre de 'poesía' (e intentan definir cada poema para que el lenguaje pierda ambigüedad), pero en aquellos tiempos la 'poesía' era la realidad."

lunes, 30 de marzo de 2026

Nora Ephron o las ventajas de escribir a máquina (cita)

Nora Ephron, Gente a cenar, traducción de Catalina Martínez Muñoz, Barcelona, Libros del Asteroide (2026)

https://librosdelasteroide.com/libro/gente-a-cenar


"Esta manera de pulir el texto es casi imposible de reproducir con un ordenador, por eso yo no lo utilizo. El procesador de texto permite cambiar las frases que requieren cambios evidentes sin la necesidad de teclear de nuevo todo lo demás, pero yo creo que no siempre se sabe si hay necesidad de retocar una frase hasta que esta se subleva contra los dedos al volver a teclearla."

lunes, 16 de marzo de 2026

Chantal Maillard: una educación senti-mental para la salud de la democracia (cita)

Chantal Maillard, Para una educación sentimental, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2026)

https://www.galaxiagutenberg.com/producto/para-una-educacion-senti-mental/


"No tengo dudas de que en épocas oscuras –¿y cuál no lo ha sido?– la educación que se precisa es esa observación de la mente. Ver sucederse los actos mentales, saber distanciarse de ellos, disminuir la acuciante acumulación de las imágenes y el ansia que produce, calmar la voluntad de ser y de creer, podría dar lugar a una ética que reemplazase la moral del semejante, la de la tribu y/o la de la especie, e hiciera del respeto la norma de convivencia y de la humildad racional la regla del entendimiento. Pero, como ya dije, se trata de una utopía."

lunes, 9 de febrero de 2026

Miriam Reyes y la condición emigrada

 

Miriam Reyes, La edad infinita, Madrid, Tránsito (2025)

https://editorialtransito.es/libro/la-edad-infinita/

Poner a la niña en el escenario de la desautomatización: esa niña que cambiaron de país, que tuvo que convertirse en otra, que fue señalada por diferente y necesitó adaptarse y jugar con inteligencia sus cartas. Esa niña que no la pasó del todo bien en el proceso y que, cuando por fin se amoldó, el nuevo país, Venezuela, se vino abajo y mejor marchar de tanta inseguridad, porque ser una mujer joven en latinoamérica no es nada fácil (creo que todas las mujeres latinoamericanas valoramos la seguridad de la noche europea). Pero sobre todo narrar la condición emigrada, la condición anfibia, esa condición incomprensible para quienes no la experimentan en carne propia. Ser persona sin una sola nacionalidad, sin sentimiento de pertenencia demasiado claro, y a la vez ser capaz de emocionarse con ambas culturas. 

"En todos los sitios a los que llega es una niña nueva. Antes no existía. Ahora, además de en la categoría 'niña', es clasificada en la categoría 'extranjera'. Extranjera o procedente de un país o lugar lejano y percibido como muy distinto del propio. Extraña, chocante, extravagante. No muy remota y benigna, ni muy próxima y predecible. Próxima e incierta. Distinto de lo que conoce, lo que se encuentra. Tan desconocido como inesperado. Próximo e incierto. De momento, carece de un nosotros."

Leo La edad infinita como una crónica biográfica de lenguaje preciso, lenguaje bisturí, que avanza entre lo poético y lo reflexivo, con la ironía tierna de quien ve a aquella niña dando sus primeros pasos torpes. Una carta a su segunda patria, la que la vio conviertirse en mujer joven, esa chica que se hizo una con la condición revolucionaria latinoamericana de entonces y que poco después tuvo que amesetarse, porque la debacle de Venezuela convierte a España en más segura. Y la chica solo tiene una vida, y en esa vida la familia no acompaña para nada: menos mal que sí lo hace la escritura.

lunes, 26 de enero de 2026

David Aliaga o el deseo de la memoria

 

David Aliaga, La lengua herida, Avinyonet del Penedès, Candaya (2025)

https://candaya.com/libro/la-lengua-herida/

P. Coen, un dibujante de cómics, viaja a México en busca de su abuelo, un emigrado judío que recayó allí escapando de los nazis. Pero ¿es posible encontrar los rastros de la memoria cuando el tiempo y la interpretación tergiversan todo relato? Tal vez en eso consiste la búsqueda, en ser capaz de tirar de uno de los hilos para tejer la narración que consiga ayudar a entendernos a nosotros mismos.

"Lo contrario al relato siempre erosionado, incluso con sus muescas y grietas, es la desaparición. Tarde o temprano. Y ni siquiera el papel timbrado de los archivos implica eternidad, por más que sea deforme y limitada [...]. Siempre puede venir la noche y traer antorchas, hacer arder los registros, extinguir con ellos tantas memorias contenidas en el rastro material de nuestro paso por la tierra. Por eso uno le concede a cualquier forma de fijar el recuerdo que exija su diezmo de olvidos."

La lengua herida es ante todo un vaivén de la memoria: el protagonista está en la acción, pero también (sobre todo) en el tejido de su mente cavilando recuerdos, atando cabos sueltos. La novela se construye así entre reflexiones que destilan nostalgia y anhelo: el deseo de la memoria y la necesidad de comprender de dónde venimos.

"[...] ser judío consiste, también, en sostener una particular tensión con el lenguaje, aprender a forcejear con la paradoja de que callar sobre uno mismo entraña tanto riesgo como hablar."

lunes, 12 de enero de 2026

Jimena Néspolo o cómo se aprende una lengua

 

Jimena Néspolo, Cuando florezcan los agapantos, Buenos Aires, Batata libros (2025)

https://batatalibros.tiendanegocio.com/producto/p2162234/cuando-florezcan-los-agapantos-jimena-nespolo

Hay un historiador que está investigando el movimiento de curas de izquierdas en la época de las dictaduras latinoamericanas de los setenta, y llegan a sus manos tres cuadernos escritos por la hermana de un cura que participó en esos movimientos muy de cerca. Pertenecen a una emigrada polaca y los vamos leyendo justo al revés del orden cronológico. Cuadernos que son diarios de una mujer que lo único que tiene es la palabra. Un lenguaje, por lo demás, que tiene que ir conquistando poco a poco, con esfuerzo.

“Al finalizar la transcripción del último cuaderno, sucedidas varias semanas desde que se impuso la tarea de copiar, tiene la certeza de que se ha operado un cambio en su persona: no es el mismo que los recibió, hace casi treinta años. A diferencia de otras lecturas, esta vez, ha sopesado el modo en que estos pliegos certifican, con una proximidad inusitada, la adquisición de una lengua, como si en su mismo ser se hubiera sucedido –transmigración mediante– un acontecimiento similar. Tres cuadernos, tres cortes operados en el tiempo, sobre el que Leonarda desarrolló su vida.”

La lectura se torna entonces una pesquisa: leemos del mismo modo que el periodista, descubrimos como si fuéramos él.