rumiar la biblioteca: 2015

lunes, 28 de diciembre de 2015

Emilio Renzi o una feliz meditación

Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi - Años de formación, Barcelona, Anagrama (2015)
http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_551

"No pensar para poder escribir, o mejor, escribir para lograr pensamientos no del todo pensados que definen siempre el estilo de un escritor. Al menos esa es la tradición del Río de la Plata, Macedonio, Felisberto, Borges, el escritor vacila, no entiende bien lo que narra y es la contraparte de la figura despótica del escritor latinoamericano clásico que tiene todo claro antes de empezar a escribir."

Hay aquí entretejida una meditación sobre el tiempo y el narrar (que viene a ser la manifestación del tiempo en el texto), como si su formación de historiador estuviese siempre presente en esta narración medio real, medio ficticia (como toda pronunciación del yo). O mejor: como si su formación de historiador le hubiese ayudado a comprender con nitidez lo que significa narrar. Y también: este diario se lee como una novela.
"Releer mis 'cuadernos' es una experiencia novedosa, quizá se puede extraer, de esa lectura, un relato. Todo el tiempo me asombro, como si yo fuera otro (y es lo que soy)."
 
Además leemos la escenificación y lectura de Renzi-Piglia por otros Renzi-Piglia, con incontables injertos de diversos textos e intervenciones constantes (como bien explicó Patricio Pron) y también injertos emocionales para el lector (según terminología de Ignacio Echevarría), que me indujo a un estado de feliz meditación.


"Como siempre, me espera algo parecido a un mandato (de nadie), un mandato que yo mismo he construido para mí (escribir y ser un escritor). Tampoco sé si eso tiene sentido. Pero, igual, siempre, vuelve a insistir."
(Nótese en esa última frase la versión "positiva" de aquella de Beckett que decía algo parecido a "Fracasa otra vez, fracasa mejor".)

Bello y por momentos poco pigliano el estilo del último cuento, el que cierra el libro, "Canto rodado", que es a la vez la historia de su abuelo, la historia de la técnica narrativa de su madre (y tal vez la que Renzi utiliza), la historia de cómo han sido ordenados y transcritos estos textos que leemos y una invitación a continuar con los siguientes tomos, que esperamos cómplices de su felicidad.

En el fondo, ahora que acaba el año, envidio algo de la construcción de esta sofisticadísima prótesis de la memoria, pues como el mismo Renzi confiesa: "[...] mis cuadernos son para mí la máquina del tiempo".




lunes, 21 de diciembre de 2015

Granta - Outsider

VV.AA., Granta, 3, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2015)
http://www.galaxiagutenberg.com/libros/granta-3-outsider.aspx

Los lectores de Granta están de enhorabuena: encontrarán aquí una selección de outsiders y escritores de los márgenes y escritores híbridos en todos los sentidos que nos llevan de inmediato al terreno confuso y resbaloso de la creación, al big bang de Onetti recostado en su cama de la mano de Rodrigo Fresán, a tres breves y maravillados cuentos de Andrés Ibáñez, a la Grecia de Cynthia Ozick, a quien deberíamos instituir como la Gran Sibila del comienzo de la Era de la Escritora con Sentido del Humor, a los helados planos del ojo-bisturí que todo lo ve de la reciente premio Nobel, Svetlana Aleksiévich (svet significa "luz") y su contrario, el punto ciego de Javier Cercas, ese instante de incertidumbre y de no entender de toda literatura que se precie, entre otros rarunos textos que cada cual sabrá transitar como funambulista o espeleólogo o buceador o practicador de la duermevela.
VV.AA., Granta, 2, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2015) - See more at: http://rumiarlabiblioteca.blogspot.com.es/2015/05/granta-matar-el-tiempo.html#sthash.NryDhfkx.dpufVV.AA.
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lunes, 14 de diciembre de 2015

4 - "La historia" de Martín Caparrós: Cuarta y Mi vida

Martín Caparrós, La historia, Bogotá, Norma (1999)


"Jushila me mira porque sabe que nada más en el tiempo de mi padre Ramón cabe lo que le estoy contando, la historia mezclada."
En La Cuarta retomamos la narración desordenada de Oscar: aquí reflexiones sobre el amor, la procreación, los ritos prenupciales, la escuela de las "prostis castas", el tiempo, con referencias cada vez más constantes a una guerra con los barbudos aunque nunca se describa y saltos hacia la historia de Juanca y la muerte Larga y sus implicaciones en la vida de los habitantes de la Ciudad y las Tierras. Lo más llamativo de todo esto es cómo se va construyendo un pensamiento del más allá bastante cristiano, con su correspondiente dios, desde otro ángulo.
"Desde entonces, la vida les resultó un boceto de la vida verdadera: cada cosita que hacen en esta la van a hacer aumentadísima en la Larga: tienen que estar todo el tiempo con tremendo cuidado. Se condenaron."
Quizá el punto más inquietante en esta parte es la mención al error siempre presente en toda obra que se precie. Dice Oscar:
"Y si tiene que haber un error en mi obra, sería exquisito que mi error fuera el tiempo que declaro."
A saber cuál es el error de La historia.



Las notas más o menos siguen el mismo patrón, aunque parecen abundar, a diferencia de las otras, en un montón de dudas por parte del narrador y, en algunas partes, un recuento y resumen de todo lo que hemos leído. Llamativo es el Programa del tormento, práctica estética habitual en Calchaqui. Naturalmente me pregunto si Caparrós ha construido una enorme máquina-tormento. Sin duda hay, en todas las notas, un llamamiento al tormentoso disfrute de las listas y las enumeraciones, un placer tan George Perec, que por cierto, ya ha sido explícitamente homenajeado en el género Lista calchaqui del capítulo anterior: "Me acuerdo de...". 

Lo cierto es que todas las reflexiones que me fueron sobreviniendo durante la lectura van encontrando contestación en alguna parte del libro. Sirva de ejemplo el párrafo que sigue:
"Parece, más bien, como si cada fragmento fuera un sector estanco, sin relación con los demás; éste será, sin duda, uno de los principales argumentos de quienes nieguen la unidad de La Historia, junto con las diferencias evidentes entre la forma más o menos ordenada del capítulo 3 y la dispersión de los demás capítulos.


*
El quinto capítulo lleva por título Mi vida. Se nos dice que no forma parte del manuscrito La historia sino que es una adenda. Se trata del relato de Miranda desde su propio punto de vista. De cómo fue capturado y educado y de cómo llegó a ser el instructor de Oscar. De cómo, finalmente, salió de la ciudad y sobrevivió, y yo también sobreviví.

*
La novela es apabullante. Una impecable fiesta del lenguaje, la ironía y la paciencia. Una máquina que parece ir deshaciéndose, digna, para permanecer de otra manera, quizá en alguno de esos tiempos tan estravagantes, en la memoria que los rodea. Un repaso, a la vez, de la historia argentina y de la construcción de su propia identidad. 


Aquí la serie completa sobre La historia
1 - "La historia" de Martín Caparrós: Primera
2 - "La historia" de Martín Caparrós: Segunda
3 - "La historia" de Martín Caparrós: Tercera
4 - "La historia" de Martín Caparrós: Cuarta y Mi vida 

lunes, 7 de diciembre de 2015

3 - "La historia" de Martín Caparrós: Tercera

«Quebrada de las Flechas - Argentina»
de Adam Jones
Martín Caparrós, La historia, Bogotá, Norma (1999)

La Tercera narra de manera sorprendentemente ordenada la historia de Juanca, el bastardo, y la revuelta por la Larga, que para entendernos significa que hay vida después de la muerte. No se escatiman detalles. Supongo que la manera de contarlo, como dije, sorprendentemente ordenada, es de alguna forma una manera de reflejar la llegada de un tiempo más parecido al que conocemos. Sin duda que en la revuelta las reminiscencias a la historia de la revolución cristiana son numerosas. Incluso llego a pensar que este tal Juanca más que solamente un revoltoso es un espía de los hombres barbudos (aunque en las notas se niegue una interpretación semejante).
"Les contó muy confuso que después de que lo tiraran de la Casa al estanque vagó unos días por la Ciudad, descalabrado, y huyó. Que cruzó las montañas del este y fue hacia el norte y pasó hambruna, hasta que empezó a trabajar en un campo de los hombres barbudos. Sobre ellos fue más confuso que con nada. Juanca pasó muchas estaciones cultivando maíz para los barbudos, aprendió su idioma y sus costumbres, tuvo y perdió dos hijos, se construyó una choza, peleó por ellos y recibió su mote: llegaron a quererlo. Pero no daba nombres, lugares, precisiones."
El resultado de la revuelta, en concreto, es que todo el pueblo deja de temer la muerte y se producen asesinatos y suicidios en cantidades considerables. Así se explica en las notas:
"Otra explicación es más increíble todavía: que fuera un agente de los españoles –entre los cuales, seguramente, pasó parte de su destierro, ver nota 4, cap. 3– con la misión de acelerar el desgaste de la Ciudad y las Tierras por cualquier medio a su alcance y que este medio haya sido, precisamente, la búsqueda y obtención de la vida larga. No me parece razonable. Sin embargo, si ese era su objetivo, terminó, gracias a Oscar, por conseguirlo."
 

De las notas, similares a las anteriores en cuanto que agregan material (en este caso, diccionario, gramática, sinonimia; el Tratado de la Suerte; la historia del descubrimiento, edición e interpretación del manuscrito en cuestión; código de conducta de los revoltosos o "largos"; fichas de los cinco primeros jefes; una guía de viajes; explicación de la Máquina del Tiempo que respalda el buen funcionamiento de cada tiempo elegido; La perdida perdida, obra de teatro de un mestizo, etcétera), destacaré un concepto sobre la falsedad (con mención a Fanon) que ha llamado poderosamente mi atención:
"Lo falso -falso según los criterios centrales- es la única posibilidad de creación que le queda a los países dependientes. Los centrales lo definen como falso para atraparlo dentro de sus modelos y despojarlo de sus potencialidades subversivas. Hay que reivindicar lo falso: nuestra única verdad está en la falsificación de sus verdades colonialistas."
¿Acaso no brilla aquí algo bastante cercano al alma de la novela que nos ocupa?
Lo falso y lo paródico, pues parodia y practica incontables géneros. 

Aquí la serie completa sobre La historia
1 - "La historia" de Martín Caparrós: Primera
2 - "La historia" de Martín Caparrós: Segunda
3 - "La historia" de Martín Caparrós: Tercera
4 - "La historia" de Martín Caparrós: Cuarta y Mi vida

lunes, 30 de noviembre de 2015

2 - "La historia" de Martín Caparrós: Segunda

Martín Caparrós, La historia, Bogotá, Norma (1999)

La Segunda arranca con los recuerdos de juventud de Oscar, en los que comienza a aparecer el franciscano a quien dicta, Jushila/Miranda, que es también su preceptor (reminiscencias cervantinas):
"Hasta Jushila, cuando recoge mis palabras, piensa, supongo, que debe embellecerlas. Pensará, como ellos piensan, que la belleza depende de algunos recovecos. Y ahora me mira como quien dice señor cómo se lo imagina, sentado sobre mis pieles ralas, apoyado contra la pared que enfrenta al fresco."
Oscar divaga, pues la historia que nos narra es desordenada como ella sola. Nos habla de un médico en tiempos de otro Padre, Osvaldo; de los tapices predictivos en los que se anuncia su propia vida (donde, evidentemente, aparece la imagen de unos "hombres barbudos"); de Jushila y de cómo llegó a Calchaqui (recordemos que los calchaquíes estuvieron guerreando con los españoles durante aproximadamente cien años); de cómo vivían los antiguos y su gobierno; de la Casa, construida a imagen de la Naturaleza que los rodeaba, y de las maquetas-copia de la Casa y de las casas; describe algunos de los tiempos decididos por los Padres que le antecedieron; cuenta su rito de iniciación sexual y de aceptación a la edad adulta, entre otras cosas. 


*
"Los maquinistas son los más astutos: inventan, más que las máquinas, las horas que alguien va a pasar con su máquina: le inventan un futuro chico."
Caparrós el maquinista del lenguaje y mi ya semana entera en Calchaqui.

(A todo esto venía preguntándome, dada la importancia de la música en esta civilización, cómo será una música que nosotros escuchamos como duración y sucesión en el tiempo si los tiempos de Calchaqui son tan caprichosos y para nada lineales.)

*

De las notas destacaré el poema épico inaugural o Libro de los Principios, las "Memorias de mongui" (dícese del único ejemplo de género literario de ficción), la importancia del perfume y su tabla de perfumes y equivalencias de los estados de ánimo, el magnífico interrogatorio-diagnosis de la mujer enferma, el funcionamiento de la familia calchaqui, las consideraciones sobre el desnudo y la vestimenta del Libro de las Usanzas, que parece, a juzgar por su composición en octosílabos, el germen de la literatura gauchesca, y la descripción del Museo de las Cosas y sobre todo del Museo de la Diferencia o de las Cosas Deshaciendo:
"La última sala, en uno de esos golpes de teatro que abundaban en Calchaqui, muestra las destrucciones que fueron necesarias para construir las cosas expuestas en las salas anteriores. Hay árboles convertidos en madera, caracoles que resultaron nácar, piedras de mineral de hierro, una vicuña desollada. Sería alentador pensar que la nefasta decisión de Oscar, cuando por fin pudo elegir su tiempo, hundió algunas de sus raíces en esta idea que el Museo representa."

A pesar de la cantidad de información y de la cualidad lexicográfica de la misma (con sus incontables referencias cruzadas, que por otro lado nos llevan a releer, de alguna forma, lo que ya leímos o a la inversa -leer lo que releeremos), es asombroso cómo consigue insertar elementos de suspenso con sutiles anticipaciones de lo que vendrá. (Será por eso que sigo leyendo.)
 

También sabremos que rechazan la simetría porque acerca a los hombres a los animales y no a la tierra o el cielo, por ejemplo, pero en cambio fuman como locos, justo por lo contrario. Está aquello del relato del Padre Bruno y de cómo los animales aprenden (a lo Pavlov) y el asunto de los testamentos o la "aubiografía de los hombres mediocres"; unas crónicas de viaje a la Pampa; el misterioso Padre Néstor, de quien se sospecha que intentó instaurar la religión (los calchaqui no creen en dioses ni nada parecido); el sistema jurídico y el educativo a partir de la caza, y, citado in extenso, el importantísimo Libro de Morirse, un tratado de cómo se prepara la muerte, cosa a la que los calchaqui le prestan mucha atención. Por último, un extracto del Canto de los muertos por la Larga o canto a los mártiles de la revuelta a la que suspongo, y también deseo a estas alturas, nos adentraremos en el siguiente capítulo.

Aquí la serie completa sobre La historia
1 - "La historia" de Martín Caparrós: Primera
2 - "La historia" de Martín Caparrós: Segunda
3 - "La historia" de Martín Caparrós: Tercera
4 - "La historia" de Martín Caparrós: Cuarta y Mi vida

lunes, 23 de noviembre de 2015

1 - "La historia" de Martín Caparrós: Primera

«El periodista y escritor
argentino Martín Caparrós»,
de Marta Nebot
Martín Caparrós, La historia, Bogotá, Norma (1999)

Esta novela está agotada y no se encuentra por ningún lado. Por suerte el autor me facilita un archivo. Enseguida entiendo por qué, en los tiempos del lector en peligro, artefacto semejante ha desaparecido: más de 800 páginas y estructura de lo que hoy se comienza a definir como "alta literatura" o "novela de autor". En fin, para hacerse una idea: es novela hermana o familiar más o menos cercana de Pálido fuego, El Quijote, Yo el Supremo, Diccionario jázaro, "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius" pero en novela, La vida instrucciones de uso, en cuanto a lo que tentativamente llamaré "neoenciclopedismo irónico" (en este caso, más bien paródico), y otras muchas, sin duda.
Mi intención no es destriparla sino exponer mi deslumbramiento ante tamaña empresa, y para ello iré por partes. Además, es tan extensa y detallista que desmenuzarla sería imposible: excede incluso lo que comúnmente entendemos por desmesura. 

Allí se nos presenta un manuscrito encontrado en el que se describe una civilización protoargentina, la de los calchaqui. Se nos dice que se trata de la traducción al francés por parte de un aristócrata de un manuscrito español dictado a José Luis de Miranda, franciscano español, aproximadamente en la segunda mitad del siglo XVII. De modo que lo que leemos es la traducción de la traducción, es decir, un múltiplo (según terminología de A. Thirlwell) y un homenaje-múltiplo a El Quijote. También leemos las notas y comentarios al manuscrito por parte de un narrador erudito que no tienen desperdicio: un despliegue de imaginación y belleza y divertimento excesivo por los cuatro costados. 

El manuscrito está contado en primera persona por Oscar, uno de los últimos Padres o jefes, para entendernos.

La Primera nos dice que el principal acto del nuevo Padre una vez instituido es elegir el Tiempo: es decir, elegir la concepción del Tiempo que regirá durante todo su reinado. Al parecer, los calchaqui son capaces de concebir y adaptarse a muchísimas y diferentes maneras de concebir el Tiempo y no se limitan a la concepción lineal, tal y como viene haciendo la civilización que mejor conocemos. Hay también un tipo de elección exclusiva de la casta superior, los habitantes de la Casa: la de elegir la propia muerte, a la que solo ellos pueden sobrevivir
"Hasta entonces solo nosotros podíamos sobrevivir a la propia muerte: era nuestro privilegio. Y mi padre tuvo que extenderlo: un poco, para apoyar su tiempo. Al principio no pasó nada, y dudo que esos infelices hayan venido de verdad, pero vulgos empezaron a pensar que ellos también podían sobrevivir a sus muertes. De ahí debió venir, más tarde, la revuelta. La revuelta por la vida larga fue el principio del final de la Ciudad y las Tierras: cuando nuestros vulgos y personas dejaron de ser orgullosos de sus muertes. La historia de la revuelta y del bastardo que la hizo es la historia más triste de Calchaqui; sé, también, que es su historia. Siempre es mejor la historia de cómo algo que fue tremendo se destruye."
Quizá sean estos dos, el Tiempo y la muerte, los asuntos de mayor relevancia de la Primera. Pero hay otros que llamaron mi atención:
1. El asunto de las biógrafas:
 "La biógrafa había decidido sobre quién escribiría su historia. Tenía que ser un vivo, pero no tenía que ser alguien particular (Padre, Guerrero, Maquinista): cualquiera podía ser tema, y ahí estaba buena parte del arte. [...] La biógrafa sería la sombra de su tema."
 2. El asunto de las máquinas: cuanto más efímeras, más valiosas, es decir, si sirven para una sola vez se convierten en arte, tal y como lo entendemos nosotros. Por ejemplo, hay máquinas de música que tocan una melodía una sola vez mientras se van deshaciendo. A este tipo de máquinas, de las que solo disponen los de la Casa o mercaderes muy ricos, se las llama dignas frente a las de muchos usos o indignas.
3. El asunto de las prácticas sexuales de los calchaqui, que son sofisticadísimas.
4. El asunto del canibalismo ya olvidado en Calchaqui, y la importancia del perfume y de la música.

En las notas a la Primera se nos da a entender que hubo un encubrimiento deliberado del manuscrito por su peligro: aparentemente se trata del primer manifiesto revolucionario. ¿Quiénes fueron esos encubridores?, se pregunta el narrador:

"¿Serán aquellos que postulan, en la línea mitrista, que la Patria nació en 1810 y tratan, desde entonces, de negar toda huella de civilizaciones anteriores? ¿O los europeístas de la generación del 80 que siempre se avergonzaron, también, de cualquier origen autóctono? ¿O, más moderadamente, los que pudieron enterarse de nuestras investigaciones y quisieron impedir toda comprobación de que un escrito protoargentino había servido de inspiración a las grandes revoluciones antiabsolutistas?"
Obsérvese en la cita un repaso a la historia argentina o a la invención de una nación.

Por lo demás las notas son maravillosas y expanden la historia con otros manuscritos agregados: exhaustivas descripciones de géneros literarios (diálogos, biografías de las partes del cuerpo, poesías), de las diferentes lenguas según la pragmática o a quién uno se dirige, de la geografía, una receta de cocina, juegos de adivinanzas, flora y fauna (especialmente descripciones de la vicuña y su provecho), novelas intercaladas como ejemplos de taxonomías, el hilarante manual de la masturbación masculina, el divertidísimo diario del mercader italiano, etcétera. Siempre y en todo momento abunda una finísima ironía y sentido del humor.


Aquí la serie completa sobre La historia
1 - "La historia" de Martín Caparrós: Primera
2 - "La historia" de Martín Caparrós: Segunda
3 - "La historia" de Martín Caparrós: Tercera
4 - "La historia" de Martín Caparrós: Cuarta y Mi vida

lunes, 16 de noviembre de 2015

Cynthia Ozick o los ruiseñores no cantan mejor que los cuervos

Cynthia Ozick, Cuerpos extraños (2010), traducción de Eugenia Vázquez Nacarino, Barcelona, Lumen (2013)
http://www.megustaleer.com/libro/cuerpos-extranos/0107461

"Olvídate de los cuentos de hadas. En la vida real [...] los ruiseñores no cantan mejor que los cuervos." 

Bea, de quien se dice que "todo su cuerpo era una cesta de mimbre por la que se escapaban los viejos deseos incumplidos", se ve impelida por su hermano Marvin, un hombre furioso y controlador, a ir en busca de su hijo Julian que se ha escapado a París donde se ha casado con una rumana. Para colmo la hermana del joven se ha ido tras él y allí se ha quedado jugando a ser extranjera. Este es el comienzo de una historia desconfigurada a ratos y quizá por esa misma desconfiguración, adorable de continuo.

"Pensó: Qué difícil es cambiar la propia vida. / Y al cabo pensó: Qué tremendamente sencillo es cambiar la vida de los demás."
Pues la cosa parece fácil: Bea es incapaz de desprenderse de su historia y darle un vuelco a su vida (divorciada desde hace ya tiempo de un músico que ha terminado por abandonarla y dejarle nada menos que un piano de cola en su diminuto apartamento), mientras la familia entera de su hermano sufre transformaciones de todo tipo.

Pero a la vez es la historia de tres mujeres que, en plenos años cincuenta, es decir, en plena posguerra y comienzo de la guerra fría, son capaces de sacrificarse por los hombres al precio que cueste, de modo que somos testigos de las diferentes caras de la responsabilidad asumida por esas mujeres que se ven obligadas a sacar las papas del fuego, que se prestan a ello sin apenas rechistar.  

Cuerpos extraños es un artefacto compuesto de cartas y de capítulos narrados con impecable ironía donde los personajes van y vienen según convenga a la historia, donde la acción de construir la novela está presente y se torna adorable por sencilla y clara. Además reconstruye el París atestado de refugiados de la Segunda Guerra Mundial y los peligros acechantes, la sospecha constante, del "peligro comunista".

"Hablaban una lengua políglota, tenían un hambre melancólica grabada en su rostros extranjeros y cedían a extravagantes arranques que los llevaban a preguntar como locos, como si no toleraran una negativa. ¿Qué temían que se les negara? La normalidad, suponía, todo lo que les habían arrebatado."

lunes, 9 de noviembre de 2015

Adam Thirlwell y la novela de ideas

Adam Thirlwell, La novela múltiple (2013), trad. de Aleix Montoto, Barcelona, Anagrama (2014)
http://www.anagrama-ed.es/titulo/A_470


Novela de ideas, ensayo novelístico, hibridación:
de eso y de la multiplicidad habla este entretenido y distendido libro. Un recorrido por la idea de la multiplicación en la novela, de la técnica de la multiplicación para construir novelas: repetir, reescribir, apropiarse, continuar, traducir. (Evidentemente estoy leyendo un múltiplo de La novela múltiple, pues se trata de una traducción.)  

También leemos la idea de una serie o familia de novelas múltiples: El Quijote, Tristram Shandy, Jacques el fatalista, Memorias póstumas de Bras Cubas, Ulises, etcétera. Agregaré Jota Erre, Tres tristes tigres, Rayuela, por ejemplo. 

*
La premisa: el estilo es traducible, internacional, fondo y forma NO están tan intrincados como parece:


"[...] no existe ninguna novela en la que la forma y el contenido sean idénticos. Ese deseo es tan vano como el de un estilo perfecto, o un lenguaje privado. Un lenguaje privado no es ningún lenguaje."

Aparece también la intrigante metáfora de que "el significado, en realidad, es un problema de obesidad", o que se asemeja a la aeronave mandelshtamiana (cita del mismo Mandelshtam): "Imagina (dejando a un lado la imposibilidad técnica) una aeronave que en pleno vuelo construye y lanza otra máquina. Y que, en pleno vuelo, esta nueva máquina voladora se las arregla para ensamblar y lanzar una tercera máquina".

Es decir, la multiplicación en la novela o la fractalidad: puedes entrar a ella casi por cualquier lado y su estructura profunda está siempre presente en todas las partes, como en la aeronave. (La imagen de la aeronave mandelshtamiana es formidable y sumamente útil.)

*
Hacia el final del libro, Thirlwell confiesa:
"Y a veces me pregunto si quiero que este proyecto -con su estructura de personajes recurrentes y su composición musical- sea mi versión de la novela sobre las ideas con la que soñaba Nabokov. Una novela sin argumento, ni ficción, ni final. Un experimento en las vidas de otros. Una novela que finge no serlo."
Una novela que podría decirse múltiple de Bartebly y compañía, por nombrar la primera que me viene a la cabeza. Pero a la vez es un manifiesto de la novela múltiple: una pista sobre cómo construirlas, un agradable recorrido por distintas y geniales novelas múltiplo, un llamamiento al arte del collage, el montaje, la digresión, el plagio, el palimpsesto, lo kitsch, el caos, la basura. Esa es la técnica de la novela múltiple. Esa es la técnica con que se construye esta novela de ideas.

Esa será (o es ya desde Macedonio Fernández, J. L. Borges, R. Barthes, M. Blanchot) también la técnica del nuevo lector múltiple, la técnica de múltiples colaboradores que otorgan sentidos múltiples.

Sin duda que gozará de su lectura quien sea ya un convencido lector múltiple, o un practicador de lo múltiple en la escritura.

*
Por cierto, al final hay una invitación a colaborar con la escritura del libro: traducir un breve texto de Daniil Jarms. Pero como soy un poco torpe para eso, os dejo un fragmento de otro texto de Jarms que viene al pelo (Daniil Charms, "El mundo", Escritos de vanguardia, traducción de Manuel Vega Mateos, Madrid, Amaranto, 1996):







lunes, 2 de noviembre de 2015

Juan Bautista Durán y el intercambio cultural

Juan Bautista Durán, Convivir con el genio, Barcelona, Comba (2014)
http://www.editorialcomba.com/wpcproduct/convivir-con-el-genio/#sthash.jOS6noSb.dpbs

Sorpresa y grata Juan Bautista Durán, de prosa impecable, eufónica, de ironía soterrada, elegante sentido del humor, buen gusto y belleza poética. 

El libro es una recopilación de cuentos, algunos ya publicados, pero que esta vez se han ordenado según la temática que más o menos queda así:
1. Amor y relaciones de pareja y paseos
2. Cuentos absurdos
3. Pasadizos, intercambios, identidades

Pero quizá la idea más interesante de todo el libro sea esta, formulada en el cuento que da nombre al libro:
"El intercambio cultural que se da en la literatura [...] también se da en el fútbol. De otra manera, tal vez, pero es lo mismo. Pensá en las gambetas del Burrito en cualquier cancha italiana. Ahí los italianos están aprendiendo, y el Burrito también, al mismo tiempo; aunque no creo que estuviera demasiado por la labor. Y con razón. ¿Viste? Cualquier jugador que venga acá o cualquiera de acá que se vaya a jugar en otro país lleva consigo una experiencia y una filosofía de juego que a la fuerza se intercambia."

lunes, 26 de octubre de 2015

Miguel Ángel Hernández y el arte conceptual a examen

Miguel Ángel Hernández, Intento de escapada, Barcelona, Anagrama (2013)
http://www.anagrama-ed.es/titulo/nh_513

"El arte es una manera de decir. Pero sobre todo es una manera de mirar."
Hay aquí una reflexión sobre el arte conceptual y sus límites y a la vez una reflexión sobre el asunto de la inmigración y sus límites: los locutorios, esos espacios que parecieran pertenecer exclusivamente a los extranjeros, están emplazados siguiendo el trazado de la antigua muralla de la ciudad. Digamos que se narra y se reflexiona desde dentro de la muralla y se observa desde dentro de la muralla, pero así y todo es una novela que podríamos hermanar con algunas tipo Kassel no invita a la lógica en cuanto artefacto híbrido, aunque en este caso predomine la narración de género: un trhiller sobre el arte contemporáneo y una denuncia sobre sus pretendidas denuncias.

"Nadie obliga a nada. Los inmigrantes han elegido estar ahí. Lo hacen por dinero. La voluntad ha sido comprada. Y esa compra de la voluntad del otro es la cuestión sobre la que trabaja Montes en la actualidad, denunciando situaciones de invisibilidad y de injusticia, pero no a través del dedo limpio e inmaculado del artista comprometido, sino provocándolas, reproduciéndolas, haciendo evidente aquello que nadie quiere ver."


lunes, 19 de octubre de 2015

Brilla, Andrés Ibáñez

Andrés Ibáñez, Brilla, mar del Edén, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2014)
http://www.galaxiagutenberg.com/libros/brilla,-mar-del-eden.aspx

Hay aquí dentro un mundo en apenas una isla. Esto recuerda a aquello del aleph o de "en la isla todo cabe", como en la cabeza de un alfiler. Pero ojo que nada es lo que parece. 
Es una cursi historia de amor rodeada de aventuras. 
Es una variación mejorada o una parodia de una serie de televisión. 
Es un homenaje al Quijote con sus novelas intercaladas y sobre todo a Roberto Bolaño. 
Una reformulación de toda la literatura de náufragos. 
Un Solaris en la Tierra, pues la isla reacciona y crea cosas según el inconsciente de los personajes. 
Un juego de ordenador con diferentes escenarios y diferentes jugadores y con reglas cambiantes. 
Es una novela total, adictiva y divertidísima con un "héroe estúpido".

Una larga meditación, el adagio de la Octava sinfonía de Bruckner:





Pero sobre todo, por encima de ese silencio o falta de silencio que es mencionado una y otra vez en toda la novela, el silencio que permite que brote la música, el silencio como única respuesta cuando preguntamos por el sentido, se repite un mensaje contundente en contra de toda esclavitud: ideologías, religiones diversas, dinero, creencias, voces, etc.
"Habíamos entrado en la esclavitud. Es cierto que es difícil no ser esclavo de algo. De la carne, o de no comer carne. Del alcohol, o de la pureza. De la sensualidad, o del celibato. Entonces no lo sabíamos. Uno raramente se da cuenta de que se ha convertido en un esclavo. Además, siempre hay una razón de peso para convertirse en esclavo. Normalmente uno se convierte en esclavo porque desea un bien mayor, o porque ha sido convencido por algún tipo de fe. La fe hace esclavos. La fe exige esclavos. Por eso, para no ser esclavos de nada, es necesario no tener fe en nada. ¿Es posible vivir así? No creer en nada conduce a la depresión y al vacío. Entre el vacío y la esclavitud, seguramente existe una senda. Es una senda tan fina como el filo de una navaja. Los que caminan por esa senda son los seres libres, los únicos seres vivos. ¿Cuántos hay en el mundo?"


Sin embargo todo brilla al final, como el mar, como el amor, como una novela luminosa.

lunes, 12 de octubre de 2015

Cynthia Ozick o la libertad

Cynthia Ozick, Los papeles de Puttermesser (1998), traducción de Ernesto Montequin, Buenos Aires, Mardulce (2014)
http://www.mardulceeditora.com.ar/ficcion.php?&p=2

Oh, sí, sí, sí, la voz de una mujer irónica, inteligente, cínica, que siente atracción por los jovencitos, que anhela la justicia universal, que se sabe lista y aplicada, que lee con pasión y hasta obsesión, que trabaja el lenguaje con minucia, con aires de tragedia griega, de novela rusa, de tradición judía, que aborda el asunto de la inmigración (y el humor, señores, ¡el sentido del humor!), que construye una novela ambiciosa con diferentes materiales y un montón de cosas más. De todo.

Los papeles de Puttermesser narra algunos episodios de la vida de Puttermesser, una mujer de carne y hueso, una heroína inteligente y cínica, práctica y a la vez ambiciosa y soñadora. Pero
 "No hay que considerar a Puttermesser como un artefacto, sino como una esencia. ¿Quién la creó? A nadie le importa. De ahora en adelante, Puttermesser será presentada como una premisa."

En apenas cinco episodios, Puttermesser se ha convertido en una adorable compañera de viaje. Escenas descabelladas y siempre en conversación con otras escrituras. Después de presentárnosla brevemente y contarnos que se trata de una eficiente abogada que trabaja en una oficina del Estado, la vemos construir una golem que está a su entera disposición; luego se enamora a la manera de George Eliot; más tarde recibe a una prima de Moscú recién salida de la perestroika, y, por último, revive amores juveniles en el Paraíso.

Una novela deliciosa y alocada de una mujer que apenas se acerca a los tópicos a los que nos tienen acostumbrados, y en todo caso, cuando se refiere a ellos, es para tratarlos con absoluta ironía y libertad. 

Una auténtica y maravillosa escritura de la libertad.

lunes, 5 de octubre de 2015

Vila-Matas, la caída libre o el arte de desaparecer

Enrique Vila-Matas, El viaje vertical (1999), Barcelona, DeBolsillo (2015)
http://www.megustaleer.com/libros/el-viaje-vertical/P627259

"¿Entonces no voy a poder seguir descendiendo verticalmente como he venido haciendo hasta ahora?", se pregunta Federico Mayol, el protagonista de este viaje que a veces se parece a La vuelta al mundo en ochenta días pero que al tiempo es una novela de formación "cuyo protagonista tiene una edad en la que generalmente ya nadie se forma".
A Federico acaba de dejarlo su mujer, de modo que se ve obligado a inventarse una nueva vida a una edad en la que lo más apropiado es sentarse a disfrutar (¡por fin!) de todo lo ya alcanzado y establecido, y este punto de inflexión es el comienzo de una aventura por momentos descabellada y divertida, tierna también, que no escatima reflexiones inteligentes y verdaderas como la que sigue:

"Cuando viajas con alguien -me dijo-, siempre tiendes a mirar lo que te rodea con extrañeza mientras que, cuando viajas solo, el extraño siempre eres tú."

Suicidios ejemplares (1991),
Barcelona, DeBolsillo (2015)
Pero El viaje vertical no llegó solo a mis manos sino que lo hizo acompañado de Suicidios ejemplares. Con este libro me pasó algo extraño: lo cierto es que se lo había prestado no recuerdo a quién y me sorprendió que me lo devolviera, bastante mojado y lleno de arena tengo que decir, pero en cualquier caso que me lo devolviera. Enseguida volví a prestarlo y seguían devolviéndomelo, cosa que sigue asombrándome, pues generalmente libro que sale prestado raro que vuelva (eso lo saben muy bien los de las bibliotecas públicas).

Pero de tanto tentar a la suerte un día ya no volvió, porque leer en la playa es peligrosísimo para los libros. Después me olvidé de él hasta que regresó.

Entonces supe que volvía a visitarme para recordarme una frase de uno de sus cuentos más auténticos que dice que "la obligación del autor es desaparecer".


"Es triste (dijo Anatol desviándose de la cuestión), pero cada vez se glorifica menos el arte y más al artista creador; cada vez se prefiere más al artista que a la obra de arte."

Diremos que en esta frase vive el corazón del libro, pero también diremos que entender este arte de camuflarse es el corazón de toda la obra de Vila-Matas. 

lunes, 28 de septiembre de 2015

William Gaddis, Los reconocimientos y la monstruosidad

William Gaddis, Los reconocimientos (1955), traducción de Juan Antonio Santos, México, Sexto Piso (2014)
http://www.sextopiso.es/7679-los-reconocimientos/

Sabemos que los monstruos son seres híbridos confeccionados con la mezcla de elementos humanos, animales y necrológicos, que tienen un tamaño anormal y, sobre todo, facultades sobrenaturales. 

Nadie discutirá que la calidad de monstruosa puede aplicarse perfectamente a esta novela como también la capacidad de lo sobrenatural (de producir en el lector la experiencia mística o sobrenatural que se permita a sí mismo). Por eso tengan ustedes piedad ante estas torpes pinceladas, nada originales y herrumbradas por la duda:

1. Por "reconocimientos" entiendo (según las pistas de esta novela) aquello que reconocemos en las obras de arte como elementos/pasajes/situaciones/estilo/etcétera de otras obras de arte. Evidentemente no hay cosa peor que una obra que no se parece a nada. O dicho de otra forma: el arte conversa con la tradición. 
"Todo el mundo tiene esa sensación cuando mira una obra de arte y está bien, esa súbita familiaridad, una especie de... reconocimiento, como si la estuvieran creando ellos mismos, como si se estuviera creando a través de ellos mientras la miran o la escuchan, ¿y ha de ser pecado el querer haber creado belleza?"
"[...] mirar con memorias que... van más allá de ellos, que se remontan a... adonde se remonta la mía."
Quizá haya un paralelismo en este sentido con el otro gran tema de la novela: la religión cristiana y su relación con las religiones del sol o variaciones de la adoración al sol. Se resalta sobre todo el mitraísmo. Recordemos que Mitras mata a un toro en una caverna y que el mitraísmo, de carácter mistérico, salió perdiendo ante el cristianismo primitivo (pues este se practicaba en las ciudades). No sé si debemos o no relacionar todo esto con la importancia que tiene España y la religión católica en la novela. No sé (porque no aparece) si debemos reconocer en la celebración de la corrida de toros un mitraísmo simbólico. Por lo demás España aparece retratada como un territorio hostil, pobre y seco, un lugar que se atraviesa huyendo.
 
2. El concepto de obra inacabada es deliberadamente resaltado y me parece uno de los más llamativos de la novela, pues expone la idea de que allí "la perfección todavía es posible". Hay una descripción maravillosa que refleja en parte la experiencia de leer esta novela:
"[...] apartando la mirada de él para volverse y concluirlo en su mente, y mirando luego otra vez como si, con la ausencia momentánea de su mirada y la fuerza de su imaginación plástica, hubiera podido concluirse por sí solo. Sin embargo, cada vez que volvía a mirarlo aparecía ligeramente diferente de como lo recordaba, desbarantando así sin remedio la conclusión que había fraguado."

3. El concepto de falsificación y vicio inherente. Suponemos que debemos reconocer en la novela otras novelas. La suposición es constante, de hecho, pues evidentemente sospechamos que está construida de esa forma. Yo apenas reconocí un pasaje de América de Kafka, pues la tengo muy fresca (está en francés, en la página 126, aunque puede tratarse tan solo de una coincidencia). Diríase incluso que llegué a identificar pasajes de mis propias novelas, y eso no es más que aquello de que la culpa de todo es del lector. Gaddis consigue reírse del lector, y al tiempo hacerlo cómplice. Pero no olvidemos que en toda falsificación (incluso variación o imitación) existe el vicio inherente, es decir, lo que podríamos llamar "originalidad", lo que Rodrigo Fresán califica de "estilo" de autor.
"No podemos asegurarnos contra el vicio inherente. No, maldita sea, tendré que sufrirlo hasta el fin, esta vez. ¿Entiende?"

4. La sátira es constante: del modelo de la industrialización del arte, de los marchantes, de los críticos, del ambiente esnob artístico, de todo lo falsificado (aquí se falsifican cuadros, momias, pasaportes, dinero, personas, etcétera). El engaño lo invade todo.
"Todo el puñetero alto nivel de vida americano depende de la economía americana. Toda la puñetera economía americana depende de la producción en masa. Para mantener un puñetero mercado de masas hace falta la publicidad. Eso es lo que hay. Sin publicidad, un producto desaparecería de la noche a la mañana. Da igual lo que sea, un libro o una marca de jabón, desaparecería. Hemos pasado por la puñetera Era de la Fe, por la puñetera Era de la Razón. Esta es la Era de la Publicidad."

5. El artista como sacerdote, un concepto romántico donde los haya, el artista debe perseguir la Verdad. ¿Acaso esta novela es representación de la pérdida de valor del arte y de la pérdida de aquello romántico? ¿Acaso se trata de una fragmentaria novela romántica? ¿Tal vez transmita la grandeza de lo que podría ser y no es?

6. La fragmentariedad de la realidad como reflejo de la fragmentariedad de la novela. (Hay una obsesión con los espejos, con taparlos.) Debemos construirla mediante la ejecución de la lectura, hasta donde cada uno pueda. Es tan monstruosamente grande (en todos los sentidos) que resulta muy difícil adivinar una estructura superior, ni siquiera imaginarla. ¿La Divina Comedia? ¿Fausto? ¿Nada de todo eso, solo la fragmentariedad y el ruido de un montón de conversaciones revolotenado entre las páginas? ¿Una magnífica fiesta de la palabra, en donde sin duda nos divertimos a lo grande?

7. Los reconocimientos es una novela coral. Un montón de personajes "vagamente agitados por las palabras que salpicaban a su alrededor", posiblemente muchos de ellos trasuntos de Gaddis mismo. Incluido este que encontramos en una de esas divertidísimas fiestas:
"He escrito una historia de la pianola. Una historia completa. He tardado dos años, lo he metido todo. ¿Qué pasa con la gente? ¿Qué es lo que quieren leer, sexo todo el tiempo? ¿Política?"