rumiar la biblioteca

lunes, 8 de junio de 2026

Álex Chico: ciudad y escritura, realidad + ficción (cita)

 

Álex Chico, Geografía escrita, Avinyonet del Penedès, Candaya (2025)

https://candaya.com/libro/geografia-escrita/

"Descubro que escribir sobre una ciudad es una tarea terriblemente compleja, un oficio que exige un esfuerzo hercúleo, porque el lugar siempre irá un paso por delante y siempre se reservará alguna cita clave. Sin embargo, hay algo que resulta aún más difícil: escribir sobre ciudades tan cosidas a la literatura no es solo una tarea complicada, sino una tarea imposible. Hablo de esas psicogeografías que están tan impregnadas de ficción que resultan inaccesibles, porque todo en ellas está compuesto, a partes iguales, de invención y realidad. Un territorio mítico que existe y no existe al mismo tiempo."

lunes, 1 de junio de 2026

Raúl Quinto y la deep web


Raúl Quinto, La ballena azul, Zaragoza, Jekyll & Jill (2025)

https://jekyllandjill.com/shop/la-ballena-azul/

No he sido capaz de terminar este libro, que más que libro es experiencia, una experiencia abominable: un compendio de lo más abyecto de nuestro tiempo, eso que (no soy testigo en primera persona, afortunadamente) circula por la deep web. Terror 2.0. Se plantea como un juego: el jugador debe seguir ciertas indicaciones de un narrador llamado Voltaire el rojo. Y se nos presenta en cincuenta viñetas, donde, resumiendo, se nos insta a autolesionarnos o a leer y proyectar en nuestra imaginación variados actos de crueldad. Lo peor es que todo es cierto. Es real. Está almacenado allí, en lo profundo de la red, y hay gente que lo mira. 

A priori parece divertido. Nos echamos unas risas. ¿Qué más cosas horrorosas pueden contarnos? Al poco da la sensación de que ya nada nos sorprende.

Y lo abandoné. 

No he sido capaz de terminarlo no por su estilo hipnótico, impecable, ni por la idea deslumbrante (aunque para mi gusto le falte acción, narrativa), sino porque anoche desperté dando gritos por una pesadilla que, en cuanto entendí (aliviada) que aquello estaba sucediendo en el sueño, supuse causada por la lectura del libro. 

Si quieres tener una experiencia terrorífica, abominable, de vértigo agudo, de angustia desesperante, este es tu libro. 

"Sé que tienes miedo. Y quién no lo tiene. Sabes que quieren que vivas asustado y que busques amparo en aquellos que te venden el miedo. Y tiene un precio. El miedo te paraliza. El miedo te hace correr sin dirección ni sentido, te ciega y te esconde. Te deja a merced de la angustia. Te apaga. Enciende la oscuridad y te atrapa en su interior. Claro que tienes miedo. Todos lo tienen. Mira: tú tienes miedo a ser una ballena azul, pero ya estás nadando dentro de tus propias venas. Tranquilo, falta cada vez menos para lograrlo, lo estás haciendo muy bien. Yo te veo y lo sé. Tú tienes que ver el miedo todo y hacerle frente. Ese miedo que se te enrosca como una serpiente en las vértebras, ese frío negro que se inyecta en tu médula espinal y se te agarra a la nuca, a tus sueños, a aquello que hemos convenido en llamar vida. Hazle frente. No lo silencies. No puedes. Tanto miedo. Obsceno. Sagrado. Ardiendo. Miedo. Miedo a mí, a lo que te ofrezco. A lo que no puedes mirar pero te mira. A lo que ya tienes, a lo que te tiene. El miedo ya es todo tuyo. Y con él construyes el mundo."

lunes, 25 de mayo de 2026

Fernanda García Lao o el delirante nouveau roman

 

Fernanda García Lao, Estación Saturno, Avinyonet del Penedès, Candaya (2025)

https://candaya.com/libro/estacion-saturno/

Dos hermanos están viajando con el gato del tercer hermano fallecido. Al parar en una gasolinera, el gato se escapa. ¿Alguien se lo llevó? Lo sospechan. No lo encuentran por ningún lado. Ambos hermanos no se soportan. El hermano detesta tener que llevar a la hermana a la casa con el gato, que ha decidido cuidar. Es lo único que tiene del hermano fallecido. El hermano está deseando dejarla en casa porque quiere relajarse y darle algún que otro sorbo a la petaca sin la mirada reprobatoria de la hermana. 

Sabemos que el hermano fallecido dejó una nota al hermano pidiendo perdón. Estaba enfermo pero era un secreto entre ambos. Sabemos también que el fallecido se había vuelto a la casa de la madre, que vive en una localidad llamada Saturno, cuya estación fue abandonada por falta de uso. Sabemos que el padre se suicidó tirándose a las vías del tren el último día que este funcionó. 

Los hermanos siguen buscando el gato creyendo que está en otro auto al que persiguen. De golpe sucede algo extraño en lo inmenso del campo: se ven a ellos mismos en el mismo vehículo de camino a Saturno. No es raro que sucedan fenómenos paranormales en la zona. Ninguno de los dos menciona lo que acaban de ver, pero deciden volver a la casa de la madre. Por primera vez se ponen de acuerdo: no le dirán a la madre que han perdido el gato. Ven luces, el auto va solo. De golpe se desvían a un hotel de temática china. ¿Es un hotel por horas? No, o no solo. También es un hotel donde se ven avistamientos de ovnis, donde suceden abducciones. Entonces el libro se pone lynchiano, con ese humor desquiciante y surreal, aunque con el estilo preciso de García Lao: poético, incisivo, objetual o del detalle (a lo nouveau roman). 

Estación Saturno parece un guion de cine: escenas que el lector debe unir para seguir la película. Una película delirante y divertidísima, un puro ejercicio de ficción. 

"Póngase algo lindo. Solemos vestirnos formales por si somos abducidos. La hermana se entusiasma. ¿Entonces lo del sueco puede ser una abducción en toda regla? Los fenómenos de la zona son incuestionables, he reportado cientos de casos positivos. Y usted atrae, créame. ¿Qué me dice? El episodio del ventanal no fue fortuito. Tome agua, el agua los enciende. No sé si quiero irme del mundo. Prefiero mirar. No nos falte, dice Minor y antes de retirarse le aclara que hay un bono contribución por participante. Enseguida, Chi le cobra, mientras explica que hay un ropero con vestidos de noche en alquiler, por si le hace falta. No aportó equipaje, usted. Es que vivo cerca, dice la hermana. Sígame, será la más adornada para seres en lo alto."

lunes, 18 de mayo de 2026

Rodrigo Blanco Calderón o una novela de enredos, misterio y política

Rodrigo Blanco Calderón, Simpatía, Madrid, Alfaguara (2021)

https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/237021-libro-simpatia-9788420439372?srsltid=AfmBOorQttO8id6yjq8CS_p75kEQ5NpBpyKaeFHSlbDwqgIhFDvH4Wem


Esta novela está ambientada en Caracas, una ciudad que se va quedando vacía de personas pero con cada vez más perros callejeros, perros abandonados por la gente. El protagonista, Ulises, se ve envuelto en un proyecto que hereda de su exsuegro: poner en pie la fundación Simpatía por el Perro, que se encarga precisamente de entregar perros abandonados en adopción. El mismo Ulises es un huérfano que creció en una familia de adopción, de modo que el proyecto le toca de cerca. Al mismo tiempo, su exmujer le va detrás porque quiere quedarse con el piso y dejarlo en la calle. 

El asunto está lleno de misterio: reaparece una antigua novia que no está precisamente bien de la cabeza, se conocen algunos secretos algo esotéricos y perrunos de los gobernantes venezolanos, hay una seguidilla de trágicas muertes, entre otras cosas, de tal modo que la novela resulta sumamente entretenida, una novela de enredos y de misterios, y al mismo tiempo nos presenta una panorámica de la Caracas actual, una ciudad cada vez más vacía y afantasmada.

"No sé dijo Mariela. Los de Sendero eran terroristas. Y había una guerra. Y entre los senderistas y los soldados cometieron todo tipo de barbaridades. Unas más horrendas que otras. Aquí, en cambio, uno siente una guerra pero no la ve. Y son los mismos desplazados, la gente misma, los que abandonan a sus perros. Eso es peor que colgarlos de un poste. Los abandonan para anunciar que se marchan de este infierno."

lunes, 11 de mayo de 2026

Textos a caballo entre la crítica-ficción y el ensayo autoficcional en "La Maleta de Portbou"

 

Llevo unos años desarrollando una serie de textos que tienen en común la reflexión sobre los procesos de escritura, lectura y meditación desde una perspectiva que mezcla lo crítico-ficcional y lo ensayístico con retazos de autoficción. Los he ido escribiendo de manera orgánica, en el sentido de que forman un conjunto coherente con intención de que algún día, tal vez y con suerte, puedan leerse en un libro. 

Dejo aquí el enlace. 

lunes, 4 de mayo de 2026

Julio Hardisson y el espacio es narrable

Julio Hardisson, Apartamentos Géminis, Barcelona, Tercero incluido (2025)

https://terceroincluido.net/producto/apartamenos-geminis/


Ambientada en Ajabo, Tenerife, 
Apartamentos Géminis cuenta la historia de Leo, un jardinero que acaba de llegar a cuidar de las instalaciones después de un accidente que aparentemente le ralentiza la percepción de las cosas. Aquello es una especie de resort y uno enseguida piensa en J. G. Ballard: lo inquietante y el lujo, la atmósfera de aparente felicidad y "somnolencia lúcida" que esconde algo bastante oscuro. A través de una narrativa envolvente y cuidadosamente dosificada, el autor nos introduce en un espacio cerrado (los apartamentos y algunos de los eventos que allí se celebran) donde lo extraño comienza a filtrarse poco a poco. Así la arquitectura y el espacio (idílicos en aparencia) se convierten en escenario de personajes hiperconectados exhaustos de pasarla bien: influencers, actores y actrices, celebrities, mafiosos rusos, niños ricos desatendidos, camgirls, etc. Lo curioso es cómo Hardisson continúa la línea de narrar el espacio que ya comenzara en su anterior novela Costa del silencio, en una especie de tendencia hacia algo que podríamos llamar narración geográfica o geonarración.

"Los apartamentos de esa zona de la agrupación se mantenían en pie, prácticamente indemnes, y la vegetación no aparentaba haber sufrido daño alguno. Con todo, la mayoría del camino por el que transitaban Masha y Leo se veía abombado y, aquí y allá, se abrían grandes grietas que levantaban y resquebrajaban las pesadas losas basálticas del pavimento. Asimismo, muchos de los apartamentos y de los arbustos situados a ambos lados del paseo se veían ligeramente inclinados, como si el terreno que los soportaba se hubiese desnivelado y los fundamentos de los edificios hubiesen cedido de un modo sutil y apenas perceptible para el ojo humano. El escenario resultante producía un efecto un tanto irreal, incluso un poco mareante, debido a la distinta alineación de los volúmenes arquitectónicos y las verticales trazadas por los árboles, las farolas y el resto de elementos del mobiliario de la agrupación."