rumiar la biblioteca

lunes, 16 de abril de 2018

La noche luminosa de Mathias Enard

Mathias Enard, Brújula (2015), traducción de Robert Juan-Cantavella, Barcelona, Literatura Random House (2016)
https://www.megustaleer.com/libro/brujula/ES0144748

Franz Ritter, musicólogo vienés, no puede dormir. Está enfermo y ha recibido una carta de la mujer de la que lleva toda la vida enamorado, Sarah. ¿Por qué en ese momento? Franz solo duerme durante un breve instante, un sueño inquietante que vuelve a despertarlo. Se levanta. Se prepara una infusión, se acerca a la biblioteca, hojea algún ejemplar, le escribe un correo a Sarah, se queda esperando su respuesta. Mientras espera, relee toda la correspondecia entre ellos, que guarda celosamente. He aquí toda la acción de esta novela, que transcurre en una luminosa noche de insomnio.
Pero convengamos que no es precisamente una novela de acción. Es una novela à la Proust, es decir, una novela de la memoria. Y no solo de la memoria, es una novela de la erudición, pues enseguida nos topamos con un impresionante despliegue enciclopédico: la historia completa del orientalismo, es decir, de la relación de amor-deseo de Oriente por parte de Occidente, un viaje humanístico y político notable, de lectura verdaderamente placentera, con esa prosa del placer de la que hablaba Roland Barthes. La erudición, la historia, las relaciones políticas entre Oriente y Occidente hace avanzar la novela, entreteje la trama. Ni siquiera olvida la guerra de Siria, o tal vez la novela es la respuesta melancólica a la postura de enfrentamiento que domina el presente.
"A veces tiendo a pensar que la noche ha caído, que las tinieblas occidentales se han cernido sobre el Oriente de las luces. Que el espíritu, el estudio, los placeres del espíritu y del estudio, del vino de Jayam o de Pessoa no han sobrevivido al siglo XX, que la construcción cosmopolita del mundo ya no se produce en el intercambio del amor y del pensamiento sino en el de la violencia y los objetos manufacturados. Los islamistas en lucha contra el islam. Estados Unidos, Europa, en guerra contra el otro yo."

 

lunes, 9 de abril de 2018

Marilynne Robinson: escribir la intuición (una cita)

Marilynne Robinson, Cuando era niña me gustaba leer, traducción de Vicente Campos, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2017)

"Amo todo esto por varias razones, y una de ellas es que, como escritora, intento continuamente hacer incursiones dentro del inmenso territorio de lo que no puede decirse o que, al menos, yo no sé decir. Parece que, por intuición, sé muchas cosas para las que no encuentro palabras, y cada vez que fracaso de nuevo en mi empeño por encontrar esas palabras se amplía ese espacio de la intuición." ("Imaginación y comunidad")

lunes, 2 de abril de 2018

Andrés Neuman o el deseo narrativo nunca descansa

Andrés Neuman, Fractura, Barcelona, Alfaguara (2018)
https://www.megustaleer.com/libro/fractura/ES0157295

El señor Watanabe, superviviente de Hiroshima, viaja al epicentro del terremoto de Fukushima, es decir, se dirige hacia el mar. ¿Qué encuentra en el centro? Un pueblo fantasma a lo Pedro Páramo, donde solo quedan viejecitos que no han querido marcharse de allí. No le temen a la muerte estos ancianos, tal vez ya habitan la muerte. La muerte es el vacío y en el vacío no hay nada. El centro está vacío; el sentido carece de sentido.
"Descubrió que tenía miedo al vacío. Y se quedó de lo más decepcionado, porque en su familia le habían enseñado que el vacío era el verdadero sentido de la vida. [...] el vacío debería ser una actividad en sí misma."
Pero también es un viaje en dirección a todo aquello que se fractura: la identidad, el lenguaje, la memoria, la destrucción del siglo XX, la catástrofe nuclear. Fractura es un recorrido por la memoria de la catástrofe en cinco países: Japón, Francia, Estados Unidos, Argentina y España. También una exposición de voces de esos cuatro países y sus respectivas traducciones. Las mujeres de Watanabe se prestan a ser entrevistadas por un periodista argentino, Pinedo, a propósito de Watanabe, ese superviviente. Los lectores conocemos a Watanabe a partir de esas cuatro voces (muy bien logradas, por cierto). Pero también conocemos a Watanabe por ese narrador poético que lleva a Watanabe hacia el vacío, el no-sentido, el delirio afantasmado. Watanabe, que es un puzle o "de varias partes en parte", funciona como la excusa para desplegar ese "deseo narrativo que nunca descansa".
"Tenía la ilusión de la mezcla, que quizá te lleva a la soledad por caminos distintos al exilio."

Pero todo esto se despliega en una estructura que avanza como ondas expansivas: el centro de la novela, la escena en que Watanabe está mirando un documental de Chernóbil y emborrachándose, va cubriéndose de capas, pero eso solo lo sabemos al final. Fractura es una de esas novelas que también "narran" con su estructura, es decir: la trama se refleja en la manera en que ha sido construida.
"Eso explicaría, especula Watanabe, la relativa fluidezmuy relativa que él ha alcanzado para narrar su experiencia. Las ondas expansivas del silencio, los mapas de los caídos por las bombas, las zonas de evacuación: un problema de círculos concéntricos."



lunes, 26 de marzo de 2018

Patricio Pron y la variación

Patricio Pron, Lo que está y no se usa nos fulminará, Barcelona, Literatura Random House (2018)
https://www.megustaleer.com/libro/lo-que-esta-y-no-se-usa-nos-fulminara/ES0156444

Cualquier escritor sabe que pocas cosas tienen sentido, salvo leer, escribir y a veces amar (aunque esto no siempre tiene sentido), de modo que deja volar la imaginación (aunque la imaginación más bien actúa de forma subterránea y no vuela en absoluto) y tira del hilo, sigue hacia delante (o hacia abajo). Un pintor, cuyo padre es una "nota al pie", piensa que él no puede variar a la manera de los músicos cuando versionan (aunque esto no es del todo cierto: piénsese en Las Meninas de Picasso, por ejemplo). Un personaje intenta reconstruir una fiesta muchos años después para que aparezca Ella (a la manera de Pierre Menard, pero en lugar de volver a escribir el Quijote, vuelve a acontecer la fiesta), con una fe inquietante por la repetición. Otro escritor llamado Patricio Pron contrata a dos actores para que le sustituyan en las giras promocionales. Un poeta chileno destroza un hotel, como Charly García. Un boxeador despierta en un hospital y sabe que volverá a tener ese accidente una y otra vez. Una pareja de activistas políticos en la Argentina de los setenta tienen un hijo y ya sabemos cómo terminan, es decir, muertos después de ser torturados. Un hijo que es el paréntesis en la vida de los padres, viaja con sus abuelos por el campo argentino. Una pareja no puede tener hijos y a cambio se le llena la casa de gusanos. Un cuestionario de ingreso a Estados Unidos es la repetición de una historia del Berlín antes del Muro, y ligar en Tinder es una variación de seguir estando bastante solo. 

Lo que está y no se usa nos fulminará reflexiona sobre la relación entre el arte y la vida, las variaciones o recreaciones entre ambos (¿quién copia a quién?), con sus característicos toques metaliterarios. A veces pienso que el estilo Pron ha encontrado la hilación (avanza hacia delante) como método de escritura que, afortunadamente, va desarrollando un humor absurdo que trabaja por acumulación. También: la utilización deliberada de lo tipográfico para acrecentar ese absurdo, la contradicción en esas variaciones o versiones que se despliegan a menudo hasta el delirio, y todo es divertidísimo.

"[...] ¿qué podría hacer que suponga que la repetición de un acontecimiento que se desea alterar, aunque sea mínimamente, no supone también la repetición de las circunstancias posteriores? Paulo ha pensado mucho en el tema, y cree que la palabra clave en este razonamiento es 'recreación'; es decir, una cierta forma de repetición con distancia crítica, que es la forma también en que opera el arte en su relación con la realidad. [...] La repetición de todas las circunstancias es imposible, piensa, pero la acumulación de la mayor parte de ellas ofrece algo parecido a un nuevo comienzo, a una segunda oportunidad, se dice, aunque esa oportunidad siga la lógica de las imágenes mentales o de los sueños."

lunes, 19 de marzo de 2018

Renata Adler: escribir es marear a alguien (dos citas)

Renata Adler, Oscuridad total (1983), traducción de Javier Guerrero, Madrid, Sexto Piso (0016)
http://sextopiso.es/esp/item/249/136/index.php

"Escribir es siempre, en parte, marear a alguien. Como leer."

"La relación entre la narración de historias y el erotismo siempre está próxima. Quiero decir, no solo es cuestión de hilar.
Sí lo es. Hilar.
Creo que ya no. Ni siquiera en los thrillers, que es el camino que toma el impulso narrativo más puro. Ni siquiera en los thrillers. Donde hay historias, siempre hay sexo y, en ocasiones, peligro mortal."

lunes, 5 de marzo de 2018

Manuel Moyano y lo conspiranoico

Manuel Moyano, La hipótesis Saint-Germain, Sevilla, Algaida (2017)
https://novela.algaida.es/buscador.php?buscar=La+hip%F3tesis+Saint-Germain

Me gustó El imperio de Yegorov de Manuel Moyano y, cuando recibí esta novela, empecé a leerla con entusiasmo pero enseguida el entusiasmo bajó y bajó más y al poco la abandoné. Puedo decir que está muy bien escrita, que Moyano domina el oficio y que destila ironía y velocidad, cosas que se agradecen en cualquier novela, que es muy buena y divertida teniendo en cuenta el género, lástima que a mí este género no me atrae especialmente y suelo leerlo solo cuando cobro por caracteres. De modo que conozco un buen puñado de novelas de este tipo, es decir, de intriga y misterio, y afirmo rotundamente que es una novela excelente en su género, lástima que a mí personalmente no me guste el género, y por eso esta breve nota de lectura a medias. Confieso que espié el final y que la trama no tiene desperdicio. Un compendio de toda esa temática conspiranoica y misteriosa donde entran nazis, rosacruces, viajes al futuro, identidades robadas, mafia, poder y editoriales, que no siempre son lo mismo.