rumiar la biblioteca

lunes, 24 de noviembre de 2014

Andrés Neuman y la música

Andrés Neuman, Hacerse el muerto, Madrid, Páginas de espuma (2011)
http://paginasdeespuma.com/catalogo/hacerse-el-muerto/

Leo a Neuman como si escuchara un disco. Mentira: leo a Neuman salteando, porque soy de esa especie, como si discjockeara el libro. Con ánimo de canapé. Con vicio de Macedonio. Con rebeldía: me hago la viva, reivindico la voluntad de leer a mi antojo. Porque "Mucho más urgente que noquear al lector es despertarlo". Eso dice Neuman. El de la prosa eufónica.También dice que "Nos hemos puesto tan hiperhibridantes, que pasado mañana haremos una revolución purista".

Leo y no todo me eleva o me abstrae o me hace flotar o me deleita, pero sí lo consiguen piezas como  "Una rama más alta", "Breve alegato contra el naturalismo postal", "Anabela y el peñón", "Monólogo de la mirona" y "Madre música". Sobre todo "Madre música", acaso el alma del libro, como el alma de algunos instrumentos de cuerda:

"Acabo de soñar con mi madre. La escena (si los sueños son escenas y no su imposibilidad) sucedía en un auditorio de Granada. En el último lugar donde tocó el violín. Era un concierto de Mozart. Yo la escuchaba sentado entre el público. Mi madre iba vestida de calle. Con el pelo muy corto, sin teñir. Desafinaba a menudo. Cada vez que lo hacía, yo cerraba los ojos. Cuando volvía a abrirlos, ella me miraba fijamente desde el escenario y sonreía con placidez. Al despertar, por un instante, me ha parecido que mi madre estaba intentando enseñarme a disfrutar de los errores. El tiempo nos deja huérfanos. La música nos adopta."
Hace un tiempo escribí un post sobre Fogwill, Perec, los sueños y la música. Si hubiese conocido esta pieza, la hubiese incluido allí, sin duda.



lunes, 17 de noviembre de 2014

Enrique Vila-Matas o la esperanza

Enrique Vila-Matas, Kassel no invita a la lógica, Barcelona, Seix Barral (2014)
http://www.planetadelibros.com/kassel-no-invita-a-la-logica-libro-115466.html

Para salir de Europa hay que salir del bosque y para salir del bosque hay que salir de Europa, o la Historia natural de la destrucción (Sebald):

"Luego, algo más tarde, se avino a contarme que se trataba de una instalación con un sonido envolvente de jarana bélica, mezclada con una orquesta sinfónica y crujidos del bosque que de algún modo reconstruía los bombardeos que había sufrido el parque Karlsaue y la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial."



Europa está gagá, nos dice Vila-Matas mientras se pasea por la Documenta 13, la realidad está acabada, jubilada, al menos en Europa, y solo proyecta su mirada hacia el hueco de la tierra, donde todo acaba al final. Menos mal que la esperanza resopla como un impulso constante, suave, pero testarudo, en el arte. El impulso del entusiasmo. Porque el arte atesora la alegría como el núcleo central de toda creación.

"Europa había muerto, quizás tenía razón la joven Kassel en su riguroso luto, pero el arte del mundo estaba muy vivo, era la única ventana abierta que les quedaba a los que todavía buscaban la salvación del espíritu."
 
 
*
 
¿Qué Vila-Matas es este al que siempre se le ha acusado de evitar la realidad o al menos de resbalar a su alrededor?

"Le habría gustado confesarle en aquel momento que lo político o, mejor dicho, la eterna quimera de un mundo humanizado, era inseparable de la investigación artística y del arte más avanzado."
 

¿Qué Vila-Matas es este? ¿Alguien parecido al je est un autre de Rimbaud?
 
"Porque yo es otro. Qué culpa tiene el cobre si un día se despierta convertido en corneta. Para mí es algo evidente: asisto a la eclosión, a la expansión de mi propio pensamiento: lo miro, lo escucho: lanzo un golpe de arco: la sinfonía se remueve en las profundidades, o entra de un salto en escena."
 


lunes, 10 de noviembre de 2014

Lina Meruane o la sádica adorable

Lina Meruane, Sangre en el ojo, Barcelona, Caballo de Troya (2012)
http://www.megustaleer.com/ficha/CT51006/sangre-en-el-ojo

¡Una historia de terror! ¡El pánico de todos nosotros, insufribles lectores, la imagen devenida pesadilla a lo Perro andaluz! Y no despierta, no.

Pobrecita, diremos, esta chica tan como yo: en una fiesta queda ciega de golpe, sus ojos la han traicionado, han dejado de reflejar el mundo para mostrarle lo primordial, la sangre. Y se han empecinado.

"Y fue entonces que un fuego artificial atravesó mi cabeza. Pero no era fuego lo que veía sino sangre derramándose dentro de mi ojo. La sangre más estremecedoramente bella que he visto nunca. La más inaudita. La más espantosa. Sangraba a borbotones pero solo yo podía advertirlo. Con absoluta claridad vi cómo la sangre espesaba, vi que la presión aumentaba, vi que me mareaba, vi que se me revolvía el estómago, que me venían arcadas y, sin embargo."

De modo que la acompañaremos por su periplo de amor y ceguera, de diagnósticos y familia. Quizá lo más interesante desde mi punto de vista es la manera en que el amor hacia su compañero se va transformando: paulatinamente, como una corajuda víctima de la que nos compadecemos y nos enorgullecemos a un tiempo, pero a la que le concedemos el derecho a comportarse de esa manera tan egoísta: a transformar su invalidez en ventaja, a convertir la mala suerte en avaricia. Una sádica adorable.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Granta - Rebaño + 1

VV.AA., Granta, I, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2014)
http://www.galaxiagutenberg.com/libros/granta-1-rebano-1/

¿Cómo se entiende la testarudez aquella de pretender ser uno cuando cualquiera sabe que alejarse del rebaño es más difícil que saltar al vacío? ¿Cómo delimitar ciertas miradas que inciden y reinciden en denunciar y en reírse, porque la denuncia no está reñida con el humor y porque el humor nos devuelve la denuncia en un acto de instropección donde la reflexión ha ido y ha regresado, pero sobre todo en denunciar algunos aspectos que como rebaño solemos detectar pero jamás señalar, porque para señalar necesitamos un dedo, el nuestro, la firma de nuestra individualidad?

Excelentes textos los que nos presentan aquí Valerie Miles y Aurelio Major donde lenguaje, memoria, denuncia, humor, ejercicios de estilo, crónicas, diarios, reflexiones sobre el género y diversidad de escenarios se dan la mano. 

De todas estas piezas de impecable hechura y variedad de estilo, quizá me haya sorprendido Hebe Uhart ("Corrientes tiene payé") y Kjartan Flogstad ("Utopía socavada") por la fresura y la temática, pero echarle un vistazo al elenco de firmas habla sin más.



lunes, 27 de octubre de 2014

Pron bien pronunciado

Patricio Pron, El libro tachado, Madrid, Turner (2014)
http://www.turnerlibros.com/Ent/Products/ProductDetail.aspx?ID=525

¿Patricio Pron es aquí Patricio Pron? En absoluto. Naturalmente que ejerce su función autoral según la entiende Foucault y que él mismo respalda: autonomía / originalidad / propiedad / moralidad. Y sobre todo quiero detenerme en esta última, quizá la veta más brillante y seductora de su discurso, o la más necesaria.

"[...] se debería condenar un sistema literario que otorga un valor específicamente literario a algo que no lo es en absoluto, la vida privada de un autor o su pertenecia a un género o a una minoría específicos o a su país de origen, un tipo de visión literaria particularmente presente en estos momentos en el ámbito de la enseñanza de la literatura, en especial en Estados Unidos."
*

Roland Barthes mató al autor, nos recuerda, pero el autor lejos de desaparecer se transformó en un producto sin duda más valorado que ese otro producto subsidiario del mismo que denominamos obra. Se venden autores y no sus libros. 

(Nótese que en el párrafo precedente no se menciona la lectura, y casi me asombra. Porque no deberíamos olvidar que todo este asunto de la desaparición del autor nace como una problemática de la exégesis literaria: los formalistas rusos abogaron por un texto que hable por sí mismo y promulgaron el olvido de la biografía del autor a la hora de interpretar, tan caro al romanticismo, cosa que pocas veces se ha llevado verdaderamente a la práctica, ni entonces ni menos ahora. La exageración y a la vez simplificación de este criterio, nos recuerda Pron, ha dado como resultado una bifurcación opuesta y bien clara: profusión de lo autobiográfico / negación de la voluntad del autor (automatismos, OuLiPo, etc.).)

Si el autor parece hoy una marioneta al servicio de la mercadotecnia, nos queda reflexionar, pues, sobre el papel que juega el lector, quien recibió entonces la responsabilidad de dar sentido al texto y que tantos señalan en peligro.

"Ahí sí, 'la muerte del autor es el nacimiento del lector', pero este no debe olvidar nunca que lo que se le ha dado también le puede ser sustraído."

¿Un lector-consumidor o un lector-cotilla, o mejor: un consumidor-cotilla y poco importa si lector? Por otra parte habría que preguntarse si el autor quiere lectores o prefiere o se contenta al menos con compradores de sus libros.

*
Al tiempo que he ido leyendo El libro tachado, cuya hechura apenas si jerarquiza entre cuerpo de texto y nota al pie, he pensado constantemente en el autor-estilo y en el lector-escritor como si de un eco o fantasma se tratase, es decir, una presencia soterrada pero constante que se manifiesta como opuesta a aquello de lo que el libro trata: la negación. De modo que o soy demasiado testaruda en mi lectura o forma y sentido son aquí del todo coherentes: mientras se tacha y se señala lo olvidado, lo afirmativo sube a la superficie. 

No digamos ya la persistencia en manfiestarse de ese espectro contemporáneo: esa lenta pero persistente borradura y confusión de ebrios autores-estilo en esta babel que es la red (pero no solo la red sino también el mercado), donde todo puede ser banalmente confundido, encontrado y a la vez extraviado, siempre y cuando exista la voluntad de encontrar y de extraviar, es decir, la voluntad de leer y detectar y pronunciarse.



lunes, 20 de octubre de 2014

Rodrigo Fresán y el naufragio para armar

Rodrigo Fresán, La parte inventada, Barcelona, Literatura Random House (2014)
http://www.megustaleer.com/ficha/RH27378/la-parte-inventada

¡Oh, novela, oh, ese experimento centrifugado y atento y minucioso!
  
Confieso que estoy confundida, pero sobre todo que me emocionó con su aire melancólico y veloz. Novela de madurez, si se quiere, honesta y sincera la voz. ¿Fresán puede conmover? Puede. 

Una autobiografía inventada, un recorrido perfecto que comienza y termina en una avión donde tiene cabida hasta su propia interpretación, porque es círculo que se cierra a sí mismo: la educación de un escritor: su educación sentimental y su variación. 

Acaso La parte inventada no sea más que la puesta en escena del acto de fresar la experiencia de escribir. ¿Recuerdan lo que es una fresa?
Fresa. f. Herramienta de movimiento circular continuo, constituida por una serie de buriles o cuchillas convenientemente espaciados entre sí y que trabajan uno después de otro en la máquina de labrar metales o fresarlos.

Permítanme agregar aquí una imagen de mi reelaboración de la lectura en formato analógico a partir de algunas citas:





Hace unos días escuché a Fresán fantasear con ganar el euromillones para estarse dos años sin escribir. Como otro experimento: qué cambiaría, cómo afectaría al estilo, o también: ¿es más rentable y agradable no escribir? Entonces recordé al pianista de jazz Bud Powell quien tuvo que volver a aprender a tocar escuchándose a sí mismo después de recibir tratamiento de electroshock a causa de su esquizofrenia. Todos imaginamos la hipótesis de que en lugar de escucharse a sí mismo para volver a aprender a tocar, hubiera utilizado, por error, a otro pianista como modelo.

¡Oh, novela, oh, ese experiemento!