rumiar la biblioteca

lunes, 12 de septiembre de 2016

Julio Fajardo Herrero o la novela como asamblea

Julio Fajardo Herrero, Asamblea ordinaria, Barcelona, Libros del Asteroide (2016)
http://www.librosdelasteroide.com/-asamblea-ordinaria

Asamblea ordinaria, de Julio Fajardo (Tenerife, 1979), es un conjunto de tres relatos que se nos presentan ordenadamente intercalados y que se desarrollan en ese territorio tan temblequeante y desestabilizante de la crisis financiera mundial en la que todavía, oh, lectores, estamos inmersos. Tres relatos, digo, que se nos ofrecen como un libro-asamblea con sus respectivos y diferentes tres puntos de vista:




  1. Uno contado por una mujer en primera persona que ha dejado de cobrar el sueldo aunque sigue trabajando mientras su marido, un desempleado de larga duración, se la pasa de reunión en reunión de activistas.
  2. El segundo contado por un chico de origen humilde y a pesar de ello de alto nivel educativo que trabaja en una oficina de un empresario de clase alta que va echando, poco a poco, a todos los empleados. Está narrado como una carta, con un interlocutor directo, de modo que predomina la segunda persona.
  3. Un tercer relato contado en tercera persona que narra la historia de una mujer viuda y de su sobrino que, a falta de recursos, se muda a vivir con ella. 


"Decías que tanto el hostiazo financiero global como nuestra propia catástrofe nacional de economía y trabajo —y también todos los cambios y el mogollón de medidas que habían venido motivadas o justificadas por ese proceso—, en el fondo no eran sino los pasos sucesivos de una estrategia muy lógica y muy premeditada [...]. Decías que era un plan diseñado en base a lo que tenían calculado que los ciudadanos íbamos a ser capaces de soportar en cada fase, y concebidos más que nada para ir poco a poco acostumbrándonos a todos a tener bastante menos."

Hasta aquí, otro libro de relatos independientes que tal vez pueden leerse como novela coral y asamblearia sobre la crisis (donde, como en toda asamblea, nadie se pone de acuerdo), escrita con una interesante prosa templada, elegante, algo seria, de periodos largos y de reminiscencias orales. Sin embargo, Julio Fajardo pareciera que viene a decirnos que no solo habla de la crisis socioeconómica sino también de las pequeñas crisis desencadenadas en los personajes bajo la presión de semejante situación, y de cómo lo que en un principio parece algo panfletario y aquejado de un maniqueísmo simplista luego se descoyuntura, se desmarca o, para decirlo de otra manera, cobra ambigüedad y se parece más a la literatura y a la vida. 

La crisis también es oportunidad, sálvese quien pueda, conócete a ti mismo, me escapo por la puerta de atrás.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Danny Wattin o el viaje por el mapa de la memoria

Danny Wattin, El tesoro de herr Isakowitz, traducción de René Vázquez Díaz, Barcelona, Lumen (2016)
http://www.megustaleer.com/libro/el-tesoro-de-herr-isakowitz/ES0127703

Novela de viaje, pero un viaje a la inversa: padre, hijo y abuelo van en busca del tesoro que herr Isakowitz, un judío polaco que emigró a Suecia, dejó enterrado en su jardín antes de partir. ¿Qué es ese tesoro? Nadie lo sabe. Quizá una excusa para emprender un viaje por el mapa de una Europa que conoció la desolación: desde Suecia a Polonia. Pero también un viaje por el mapa de la memoria: la de Danny Wattin y su familia judía.


"Tres hombres en un coche en busca de nuestros orígenes, unidos en el intento de recuperar lo que nos pertenece."

El viaje, salpicado de abundante comida y retazos de voces verdaderas, nos relata la historia de la pesadilla de la Alemania Nazi y de la no siempre acogedora Suecia, "un lugar donde las personas no hablan unas con otras". Pero sobre todo consigue transmitir la absoluta incredulidad de lo que pasó entonces y que, Wattin parece decirnos, ojalá no vuelva a repetirse. También advierte que Europa no aprende, a juzgar por ciertos indicios (nacionalismos, neofascismos, xenofobia, etcétera) que proliferan como setas.

"Nosotros siempre nos habíamos sentido alemanes. Yo era alemán. Mi padre era alemán. Él había luchado por Alemania en la Primera Guerra Mundial, desde el segundo día de la guerra hasta el final. Y, de repente, dejó de ser considerado alemán. Nadie lo podía imaginar." 

Ahora bien, y a pesar del tema, El tesoro de herr Isakowitz transcurre como una roadmovie fresca, irónica y tierna a un tiempo, de estilo sencillo que consigue empatizar inmediatamente con el lector. Nos habla de las diferencias generacionales con inteligencia, de los conflictos entre padres e hijos. También del pasado y de sus cosas terribles, pero a la página siguiente nos cuenta una anécdota (humor negro de vez en cuando) que consigue distender la lectura.
  
"—Yo voy a recuperar el apellido Isakowitz —dice mi hijo.
—Ajá —dice mi padre—. Buena suerte a la hora de encontrar trabajo."

lunes, 29 de agosto de 2016

Martín Caparrós, Echeverría y los Problemas

Martín Caparrós, Echeverría, Barcelona, Anagrama (2016)
http://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/echeverria/9788433998118/NH_564

Si acaso trata sobre algo, esta novela trata sobre la necesidad de construir una identidad nacional allá cuando la Argentina la necesitaba. ¿Quizá la sigue necesitando? ¿Quizá nunca se acaba esto de construir/transformar/modelar una identidad nacional? Echeverría viene a ser quien se propone semejante tarea ("Piensa que la Argentina es una identidad política o institucional pero no va ser un país mientras no tenga una identidad y que, para tenerla, debe tener una literatura: su literatura"), y sobre su vida y sus devaneos al respecto trata esta novela. Por momentos incluso pareciera que trata sobre el propio Caparrós (algún tipo de biografía encubierta), cosa que el mismo Caparrós sospecha en determinado momento. Pero sobre todo trata (y aquí la cosa se pone de verdad interesante) sobre la problemática de escribir novelas históricas, construir identidades nacionales, construir literaturas; es decir, la novela se enriquece con la hibridación: hay acá teoría de la novela (o la pregunta sobre la teoría: "Para empezar una literatura —para vivir— se precisan preguntas; respuestas debe tener quien quiera terminarla") y una interesentísima utilización de la cita entretejida con la peripecia.

(Hay también algo que llamaré "efecto Caparrós" en la performance de lectura no exclusivo de esta novela. Me refiero a que pareciera que sabe bien hacia dónde dirige al lector: todas las reflexiones que me fueron sobreviniendo durante la lectura van encontrando contestación en alguna parte del libro.)

Me la podría pasar copiando citas de los apartados "Problemas" que incluye cada una de las partes en que se divide la novela. Acá va una:


"El pasado es escritura pura: nada resulta más variable. Para creer que no lo es —que no lo fue—, para no aceptar el desarraigo de aceptar que lo que ya sucedió es infinitamente convertible, muchos recurren a la novela histórica. Los novelistas de novelas históricas creen que pueden decidir sobre la historia —cuando lo más interesante de la historia es que es indecidible, que ofrece todas las lecturas, que depende, como cualquier otro texto, del lector. Pero los novelistas de novelas históricas no soportan la ambigüedad, la duda, y definen los hechos, los pensamientos, las razones. Consiguen que el pasado se vuelva tan tonta, tan inútilmente previsible como cualquier futuro."

*

Después pensé en si los latinoamericanos que vivimos en España no necesitamos crear una literatura de la mixtura de la misma manera que ya vienen haciendo los latinos de Estados Unidos. ¿Deberíamos pensar esta literatura como genuinamente hispanoamericana? ¿O seguir haciéndolo como argentina, peruana, chilena, mexicana, boliviana, cubana, uruguaya, ecuatoriana, colombiana, venezolana, paraguaya, guatemalteca, nicaragüense, etcétera, atendiendo al lugar de nacimiento del autor, aunque ese autor resida en el extranjero? A veces temo que el asunto de la extranjería sea una cosa (¿obsesión?, ¿fatalidad?) propia de la identidad argentina, como antiguamente (antes de que existiera Israel) era propia del judío. De modo que pareciera que ser argentino es ser bastante extranjero. Y dice Caparrós:

"Claro que somos extranjeros: los argentinos somos extranjeros esenciales, siempre extranjeros, hijos de extranjeros, padres de extranjeros, buscadores voluntarios o involuntarios de la extranjería, condenados a la extranjería, tan extranjeros como aquellos primeros, esos colonos que vinieron a vivir así de lejos de sí mismos." 
 

lunes, 22 de agosto de 2016

Susan Sontag lee a Barthes

Susan Sontag, Cuestión de énfasis, trad. de Aurelio Major, Barcelona, Debolsillo (2011)
http://www.megustaleer.com/libro/cuestion-de-enfasis/ES0084700

Encontramos aquí una intersante colección de artículos que versan sobre literatura, cine, pintura, artes escénicas, compromiso político y tarea de escritores, "esos profesionales de la insatisfacción". Pero de entre todos ellos atiendo al titulado "La escritura en sí misma: acerca de Roland Barthes" del año 1982: ¿cómo lee Susan Sontag a Roland Barthes? 
A continuación, dos citas (las cuales no escatiman cierta ironía):
"Aunque todas las obras, cualesquiera que sean su forma y su capacidad, merecen la ciudadanía en la gran democracia de los 'textos', el crítico tenderá a evitar las que todo el mundo ha manejado, aquellas cuyo significado todo el mundo conoce. El giro formalista de la crítica moderna desde su fase prístina, de la idea de desfamiliarización de Shklovski en adelante dicta justamente eso. Encomienda al crítico la tarea de sustituir significados gastados por otros nuevos. Es el mandato de buscar nuevos significados. Étonne-moi."
"El formalismo de Barthes en su mayor consistencia, su resolución de que el crítico no está llamado a reconstruir el 'mensaje' de una obra sino solo su 'sistema' su forma, su estructura, es quizá mejor comprendido, en este sentido, como la liberadora eclosión de lo obvio, como un inmenso gesto de buen gusto."


Enseguida pienso en varias cosas:
  1. Cómo leen los filólogos hispanistas: biografía (contexto histórico, social, psicológico, crítica genética o lectura à la marxista y sus diferentes ramas), temática, motivos (oh, Bachelard), etcétera
  2. Cómo leen los reseñistas: biografía, bibliografía, mensaje que transmite el texto, tal vez temática y sobre todo opinión del tipo me gusta/no me gusta.
  3. Los críticos formalistas atienden a la estructura, a la trama (cómo se exponen los elementos narrativos), son creativos como lectores en el sentido de que otorgan carta libre al lector (el lector construye la otra mitad del libro). 
  4. Los escritores leen como les da la gana, saltan de párrafos, páginas, de autores y reflexiones durante el proceso, observan cómo se ha construido el libro, se equivocan continuamente, se justifican y crean sus propios predecesores por puro interés: en definitiva, leen mal. Pero son los únicos que mantienen en la palestra a los autores de todos los tiempos, dialogan con ellos, practican todas las lecturas anteriormente señaladas con eclecticismo y absoluta libertad en beneficio de la literatura.

lunes, 15 de agosto de 2016

Jordi Nopca o la ruta Barcelona

Jordi Nopca, Vente a casa, Barcelona, Libros del Asteroide (2015)
http://www.librosdelasteroide.com/-vente-a-casa

El mejor de los cuentos de Vente a casa, "Navaja suiza", narra la historia de una pareja que, antes de irse de vacaciones, acostumbra leer unos cuantos libros de autores de los países que visitará (en este caso, y como el título indica, Suiza). El cuento es divertidísimo, y más allá de las reminiscencias quijotescas ("Estrella, reina, lees demasiado y eso no te hará ningún bien [...]. ¿Oyes lo que te digo? La gente que lee tanto acaba un poco chiflada"), me preguntaba si los turistas que abarrotan Barcelona leerán libros de autores barceloneses antes de venir. Supongamos que de tanta cantidad de visitantes como tiene la ciudad, algunos pocos lean a Vila-Matas y Mendoza y Jordi Nopca. ¿Entenderán que las escenas que se desarrollan en cada esquina no son más que el preludio de chistes catalanes? ¿Que si se dejaran conducir por la curiosidad y los persiguieran llegarían a lugares insospechados? ¿O acaso creerán que les están tomando el pelo todo el tiempo y que cada palabra esconde segundas intenciones? ¿O que las miradas que les dirigen no son vacías y hastiadas sino que "por dentro" están deliberando y construyendo laberintos y pasadizos llenos de malentendidos con gracia (para ellos)?
Hay algo de Copi en Jordi Nopca, pero un Copi más realista. También de Aira. Te atrapa porque nunca sabes hacia dónde se dirige, y quizá sea esta su marca de estilo. Va hilando situaciones muchas veces absurdas que acaban con un remate (y para la era Carver de los cuentos en donde estamos, queridísimos lectores, eso es raro o por lo menos un gran chiste). Es decir, sorpresa y mirada irónica en situaciones cotidianas; muchas parejas y ex parejas dando vueltas con sus absurdas dificultades de comunicación; la Barcelona de hoy, la de la crisis, la de los turistas:

"Los turistas adoran Barcelona, pero la ciudad atraviesa un momento delicado. En el paseo de Gracia se han instalado algunas de las tiendas más caras del mundo. Ciutat Vella resplandece con la orina de los visitantes ingleses, suecos, italianos y rusos, que se mezcla sin reparo con las evacuaciones líquidas autóctonas. En Sarrià, San Gervasi y Les Corts hay vecinos que tienen como única ocupación pasear al perrito y conservar el patrimonio familiar. Pedralbes posee una importante concentración de casas con jardín, porteros de uniforme y escuelas de negocios; no es difícil encontrar a mujeres rejuvenecidas gracias a la varita mágica del quirófano. El Poblenou ha sido conquistado recientemente por una multitud de hoteles de lujo y por empresas que se dedican a contactar con el más allá tecnológico. El Eixample está lleno de viejos y de algún joven heredero que todavía no sabe si continuar estudiando, probar suerte en el extranjero o colgarse de la araña del salón. El barrio de Gràcia quiere continuar alojando diseñadores, artistas y estudiantes obsesionados con ver cine o series en versión original subtitulada. Eran gente con suerte hasta que empezaron a perder sus empleos: pronto no podrán permitirse los alquileres, son demasiado altos, y deberán instalarse en algún rincón deslucido de Sants, Nou Barris o Sant Antoni, donde todavía se puede vivir por un precio más o menos asequible. Hay quienes, expulsados de estas zonas, tienen que buscarse un apartamento en un lugar todavía más modesto, casi siempre situado en los límites de la ciudad: la Verneda, el Bon Pastor, Ciutat Meridiana, la Marina de Port." ("Àngels Quintana y Félix Palme tienen problemas")
Ahora que lo pienso, solo falta que se agrege este párrafo en las guías de la ciudad. Los turistas que lo leyeran apreciarían una fotografía fidedigna de la Barcelona que nos toca.
 

lunes, 8 de agosto de 2016

Jorge Ferrer o la deconstrucción del exilio

Jorge Ferrer, Minimal Bildung (2001), Leiden, Bokeh (2016)
https://bokehpress.com/2016/02/28/ferrer-jorge-2016-minimal-bildung-veintinueve-escenas-para-una-novela-sobre-la-inercia-y-el-olvido-leiden-bokeh/comment-page-1/

No es una obra de teatro, aunque se sirva de diálogos teatrales. No es una novela, aunque utilice técnicas narrativas, particularmente de novela negra. No es un conjunto más o menos fragmentario de un diario íntimo aunque abunden las reflexiones. No es un dietario filosófico, aunque por momentos lo parezca. ¿Qué es Minimal Bildung? Para empezar, Ferrer nos avisa que Bildung, según Heidegger, es ese saber esencial de la existencia histórica. Entonces: ¿una autobigrafía minimal? ¿Una reflexión más o menos deconstruida del exilio cubano?

"El exilio presupone la muerte con la misma pertinencia con que la Bildung presupone la memoria, porque asistir al cese de una vida con la que te has cruzado es la manera más patente, quizás la única tangible, de la continuación indeleble de la propia. Y de su contingencia."
¿Trata sobre el miedo de saber que alguien fue asesinado por razones literario-políticas? ¿La literatura es siempre política? ¿Habla del exilio como miedo? ¿Del miedo sin más?

Si Minimal Bildung resulta difícil de definir, tampoco es fácil de leer, a pesar de su prosa colorista, precisa, irónica, socarrona, cabrera-infantesca (¿se dirá así?): quizá lo más llamativo del libro. Pero el esfuerzo vale la pena.