rumiar la biblioteca

lunes, 27 de julio de 2015

Chistes: Homes, Vonnegut, Piglia

A. M. Homes,
Este libro te salvará la vida
(2006),
trad. Jaime Zulaika, Barcelona,
Anagrama (2007)

"—¿Algún trauma o abusos deshonestos de niño?

—Solo que mis padres... son judíos —dice. He hablado con mi madre esta mañana y cree que soy un fracaso porque me he jubilado.

—Mentalidad de la Depresión.

—¿Cree que es eso, depresión? ¿La depresión es físicamente dolorosa?

—Quiero decir que sus padres fueron hijos de la Depresión. Voy a extraerle sangre. Quiero comprobarlo todo."



Kurt Vonnegut, Galápagos (1985),
trad. de R. Mansera y F. Abelenda,
Barcelona, Minotauro (2009)
"Esta crisis financiera, que nunca podría haber ocurrido hoy, era simplemente la última de la serie de catástrofes criminales del siglo XX que tuvieron como único origen los cerebros humanos. A juzgar por la violencia que la gente ejercía contra sí misma y contra los demás, y en verdad contra todos los otros seres vivientes, un visitante de otro planeta habría supuesto que el medio ambiente había enloquecido y que la gente estaba tan frenética porque la Naturaleza estaba a punto de matarlos a todos."






Ricardo Piglia, Blanco nocturno,
Barcelona, Anagrama (2010)

"Ya debía saber que los antropólogos, luego de largas investigaciones destinadas a definir al gaucho de nuestra pampa, han decretado que no han podido identificar ningún rasgo particular salvo, naturalmente, el egoísmo y las enfermedades imaginarias."

lunes, 20 de julio de 2015

Valerio Nardoni: el funámbulo sin cuerda

Valerio Nardoni, Capelli blu, Roma, E/O (2012)
http://www.edizionieo.it/catalogo_visualizza.php?Id=1008

Un joven trabajador de un supermercado se encuentra una noche en su portal a una muchacha de cabello azul. La muchacha está incosciente y la deja dormida en su sofá mientras decide qué hacer con ella. Al poco le parece que está muerta.

Así arranca esta novela híbrida de estructura circular con acotaciones de guión de cine para devenir poco a poco en fresca comedia. El lenguaje brota de la página para construir (y quiero recalcar la impresión de que brota y de que está construyendo): parodia noir, escenas cinematográficas, misterios y enredos. 

Camminavo così, come un funambolo senza fune, nessuno mi vedeva: con la sigaretta in mano muovevo le braccia quasi per tenermi in equilibrio, e ogni tanto davo un tiro, cercando con gli occhi una relazione fra i piedi e le mattonelline del marciapiede:
"Ciao Julium, come stai?"
mi sono chiesto sovrappensiero, a voce alta. Julium sono io, quello che nella foto scattata dalla polizia si sta accendendo una sigaretta appena uscito da quello stesso portone, qualche giorno dopo, o forse più."
(Caminaba así, como un funámbulo sin cuerda, nadie me veía: con el cigarrillo en la mano movía el brazo casi para tenerme en equilibrio, y cada tanto daba una calada, buscando con los ojos una relación entre los pies y las baldosas del suelo: / "Hola, Julium, ¿cómo estás?" / me pregunté distraídamente, en voz alta. Julium soy yo, ese que en la foto tomada en la policía se está encendiendo un cigarrillo apenas salido del mismo portón, algún día después, o quizá más.)

Abunda la fina ironía y el sentido del humor, desde luego. Un aire À bout de souffle.


"Ehi"
questa es la terza cosa che dissi quella sera. Credo l'ultima, prima della telefonata.
("Eh" / esta es la tercera cosa que dije aquella noche. Creo que la última, antes de la llamada.)

 

lunes, 13 de julio de 2015

Hojaldre, rizoma, trenza cosida (un homenaje a Roland Barthes)

R. Barthes, El susurro del lenguaje (1984)
(trad. de C. Fenández Medrano),
Barcelona, Paidós (2009)
Decía Roland Barthes a propósito del estilo en 1961: 
El problema del estilo solo puede tratarse en relación a lo que yo llamaría el hojaldre del discurso; y, para seguir con las metáforas alimenticias, resumiré estas opiniones diciendo que, si bien hasta el presente se ha visto el texto con la apariencia de un fruto con hueso (un albaricoque, por ejemplo) cuya pulpa sería la forma y la almendra sería el fondo, hoy conviene verlo más bien con la apariencia de una cebolla, organización a base de pieles (niveles, sistemas), cuyo volumen no conlleva finalmente ningún corazón, ningún hueso, ningún secreto, ningún principio irreductible, sino la misma infinitud de sus envolturas, que no envuelven otra cosa que el mismo conjunto de sus superficies.

G. Deleuze y F. Guattari, Rizoma (1976)
(trad. J. Vázquez Pérez y U. Larraceleta),
Valencia, Pre-textos (2003)
Acaso un desarrollo fractal del hojaldre sería el rizoma, a decir de Felix Guattari y Giles Deleuze (1976). Dicen del rizoma que es como una madriguera: puedes entrar a ella por diferentes partes; dicen del rizoma que es un continuum de mesetas:
¿Qué ocurre, por el contrario, cuando un libro está compuesto de mesetas que comunican unas con otras a través de microfisuras, como ocurre en el cerebro? Nosotros llamamos "meseta" a toda multiplicidad conectable con otras por tallos subterráneos superficiales, a fin de formar y extender un rizoma.

Propongo aliñar estos conceptos de lectura y de escritura con la "acción de construir", el trenzar. La trenza cosida como modelo de estilo/estructura/lectura. Una trenza cosida se construye por mechones y capas, repite la acción como un loop aunque siempre un poco diferente, crece fractal, a veces tampoco puede adivinarse dónde ha nacido, no existe sino en el conjunto mismo de sus mechones, en la meseta de cada uno de los finísimos cabellos.

Y animo a la crítica a leer en capas/madrigueras/trenzas y olvidarse un poco de albaricoques, aunque estemos en verano y apetezcan. 

 

lunes, 6 de julio de 2015

Luisgé Martín o envolver la idea con novela

Luisgé Martín, La misma ciudad, Barcelona, Anagrama (2013)
http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_516

Delicada prosa la de Luisgé Martín, delicada y a la vez rítmica, prosa sencilla y bella que avanza para contarnos la historia de un viaje y de aquello tan estoico de darse cuenta de que aunque uno se vaya lejos, siempre se lleva a sí mismo a cuestas. 

"Tal vez no sería nunca feliz en Manhattan, viviendo en una casa soleada, desempeñando un oficio fatigoso e ingrato y viendo crecer con desengaño a su hijo, pero ahora tenía la certeza de que en cualquier otra parte sería desdichado."

Pocas veces se sospecha como en esta novela la construcción de la misma a partir de algunas ideas centrales y cómo envolverlas y hasta abrazarlas con estilo, peripecias, narración. Una novela pensada.
"Me di cuenta de que nada de lo que hacemos tiene sentido y de que, sin embargo, deseamos seguir haciéndolo. Me di cuenta de que las cosas más absurdas son las que luego nos dan más felicidad."