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lunes, 8 de julio de 2019

Pier Paolo Pasolini o el neorrealismo en la novela

Pier Paolo Pasolini, El sueño de una cosa (1962), traducción de Guillermo Piro, Buenos Aires, Mardulce (2019)
http://www.mardulceeditora.com.ar/ficcion.php

El sueño de una cosa nos cuenta la historia de un grupo de jóvenes para quienes todo es nuevo y aún están llenos del entusiasmo de la juventud. En tono realista, costumbrista y casi documental, con ese aire a neorrealismo italiano, donde el paisaje también es uno de los protagonistas, la novela narra el ambiente empobrecido de la posguerra mundial. Los muchachos sueñan con huir de la pobreza, por eso viajan a Yugoslavia en busca de trabajo y descubren que el comunismo no es precisamente lo que imaginaban: pasan mucha hambre y no es fácil conseguir cartilla de racionamiento. Entonces vuelven a Italia.
"Cuando la revolución la hagamos nosotros dijo Germano, las cosas no serán como acá."
Enseguida vemos la escena de una manifestación contra los terratenientes. De hecho, El sueño de una cosa iba a llamarse Los días de la resolución De Gasperi, en referencia a los intentos de llegar a un acuerdo entre campesinos y terratenientes en marzo de 1946 a fin de otorgar ciertas ayudas a los campesinos que aún sufrían las consecuencias de la guerra. La novela se planteaba narrar esos hechos.

Pero la parte final nos enseña un fresco del cambio de los tiempos: los viejos despotrican contra los jóvenes que han olvidado las costumbres del decoro. La novela narra los amoríos de los jóvenes, amoríos frescos, como si el mundo acabara de ser creado.

lunes, 1 de julio de 2019

Patricio Pron y el amor

Patricio Pron, Mañana tendremos otros nombres, Barcelona, Alfaguara (2019)
https://www.megustaleer.com/libros/maana-tendremos-otros-nombres-premio-alfaguara-de-novela-2019/MES-103622

Tal vez el amor romántico sea una de las experiencias humanas más desprestigiadas en los últimos tiempos, tal vez a causa de la independencia de las mujeres, quizá por el uso de las nuevas tecnologías que parecen facilitar los encuentros entre las personas. Pero, como sabemos todos a estas alturas, las aplicaciones de citas nos obligan a ofrecernos como una mercancía y la experiencia "amorosa" que fomentan se asemeja rotundamente a un "intercambio de servicios".  
"[...] cada nueva forma de relación que era concebida para superar la idea del amor romántico traía consigo una o numerosas barreras que venían a reemplazar las que la vinculación entre deseo y propiedad había establecido previamente."
El asunto del amor y la economía siempre fueron de la mano. Piénsese en el matrimonio, o incluso en el tabú del incesto, que muchos antropólogos relacionan más con cuestiones de intercambios económicos que con deficiencias genéticas. La sociedad siempre beneficia a quienes están en pareja y perjudica a quienes apuestan por la soledad. Eva Illouz, por ejemplo, habla del amor romántico como un invento del siglo XIX, y asegura que todos los rituales relacionados con este están atravesados por las leyes del capital. De una forma u otra, el mercado se las ha ingeniado para colarse en todas partes, adueñándose incluso de cada uno de nosotros, que ahora nos exhibimos en fotos como mercancías al alcance de un clic. Pero no hay que confundir amor con deseo, nos dice el narrador, pues el primero conoce "la renuncia al tiempo que el segundo no". 

Resumiendo mucho, Mañana tendremos otros nombres nos cuenta la historia de una pareja que rompe, y lo hace avanzando con un estilo sobresaliente, a caballo entre el ensayo y la ficción, irónico y emotivo a partes iguales. Cualquiera que haya roto puede identificarse con las reflexiones y vivencias que aquí se narran. En este sentido, podría decirse que Mañana tendremos otros nombres sigue la línea de El pasado de Alan Pauls. Salvo que, en este caso, lo que viene luego es el despertar a un mundo que ha cambiado por completo las formas de relación entre personas por la irrupción de las nuevas tecnologías, de las "parejas abiertas" o del "poliamor" (formas que solo el mercado puede mostrarnos como "nuevas"). 
"No lo hacía solo por altruismo, pensaba Ella, sino por curiosidad y quizá por aburrimiento, porque F. había terminado rompiendo con su novio: su generación creía estar hollando un territorio desconocido con sus experiencias de parejas abiertas y flexibles, pero, al igual que las de los padres de personas como Ella de cuyos antecedentes los jóvenes como F. podrían haberse beneficiado de no ser porque su juventud les impedía concebir siquiera la existencia de un antecedente, esas experiencias tropezaban una y otra vez con la naturaleza humana, que tiende a la posesión y a la volatilidad."
Es evidente que la experiencia del amor romántico incluye la posesión, y si queremos cambiar las cosas, necesitamos construir otros imaginarios y otras palabras. Necesitamos desaprender todo lo que la humanidad ha construido en torno a la idea del amor romántico. Porque sabemos que la experiencia del amor es cultural. ¿Cómo escapar a eso? Bueno, tal vez es imposible, viene a decirnos la novela, habría que renunciar por completo a esa experiencia humana.

lunes, 24 de junio de 2019

Rodrigo Díaz Cortez y la nostalgia criminal

Rodrigo Díaz Cortez, Música para pistoleros, Valencia, Pre-textos (2019)
https://www.pre-textos.com/escaparate/product_info.php?products_id=1944

[Publicado en Liberoamérica el 18/06/2019]

Hay algo de Juan Carlos Onetti en esta novela de Rodrigo Díaz Cortez (Santiago de Chile, 1977), Música para pistoleros (Pre-Textos, 2019), galardonada con el XXXVI premio Vicente Blasco Ibáñez de la Ciudad de Valencia: el ambiente enrarecido, la nostalgia por lo criminal, el tono de la prosa, un escenario que percibimos lejano, insertado en otro tiempo o tal vez en otra dimensión, la dimensión de la ficción. Díaz Cortez es autor de los cuentos La taberna del vacío (2000) y Metales rojos (Comba, 2017) y de las novelas Tridente de plata (2008), El pequeño comandante (Mondadori, 2011), El peor de los guerreros (Lince, 2011) y Poeta bajo el mar (2017). Puede leerse un cuento suyo en la antología Barcelona Buenos Aires. Once mil kilómetros (Trampa, 2019/Baltasara, 2019).
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lunes, 17 de junio de 2019

Theodor Kallifatides vuelve a escribir

Theodor Kallifatides, Otra vida por vivir (2018), traducción de Selma Ancira, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2019)
http://www.galaxiagutenberg.com/libros/otra-vida-por-vivir/

Theodor Kallifatides ha dejado de escribir. La literatura lo ha abandonado. Hace años que emigró desde Grecia a Estocolmo; ha cambiado de lengua y es un autor exitoso. Pero hay algo que le impide continuar escribiendo.
"La escritura es como un manantial. Puedes ornamentarlo con estatuas, adornarlo con una preciosa fuente, construir alrededor del borbotón una placita y sembrarla de sicomoros. Pero nada de eso es lo que hace que el agua fluya. Es la presión desde las oscuras profundidades de la tierra la que crea la erupción del agua. / Eso no quiere decir que el escritor deba esperar de brazos cruzados a que el huevo hierva. Al contrario. Ha de trabajar continuamente, escribir y leer para aprender a valorar a otros escritores, algo por lo que ninguno de nosotros siente natural inclinación. Ha de entrenarse en el ejercicio de la abstinencia, no detenerse frente a cada vitrina que tiene delante."
Afortunadamente, regresa a Grecia, donde ha nacido, y recupera la lengua y las ganas de contar una historia.  

De una delicadeza y ternura irónica bellísima, esta novela nos cuenta el viaje de Kallifatides al país de su infancia. Reflexiones sobre el abandono de las raíces, sobre la virtualidad de los recuerdos, sobre la emigración van salpicando una prosa cuyo telón de fondo son los estragos de la crisis financiera mundial.
"Quizá finalmente ese sea el precio de vivir en un país extranjero. No es solo que vives una vida distinta de la que dejaste atrás. Es que la vida en el extranjero te vuelve extraño."  

lunes, 10 de junio de 2019

Ricardo Piglia, la nouvelle y el secreto

Ricardo Piglia, La forma inicial, Madrid, Sexto Piso (2015)
http://sextopiso.es/esp/item/149/6/la-forma-inicial

Ricardo Piglia lee a la manera formalista, lee como un escritor. El escritor lee intentando descubrir cómo se ha construido un texto. Una de las reflexiones más interesantes de La forma inicial, recopilación de artículos y entrevistas, se centra en el género de la nouvelle. Hay aquí una distinción entre cuento, novela y nouvelle que encuentro reveladora. Piglia define, a la manera clásica, el cuento como un enfoque en la situación; la novela como un desarrollo de los personajes, y la nouvelle como una narración donde hay una situación, varios personajes y varios relatos posibles, que avanza según un McGuffin, un secreto. El secreto es algo que alguien sabe pero no dice. No se trata de un enigma a ser descifrado, sino una suerte de "lugar ciego, vacío".
"En la nouvelle, las versiones de la historia que giran alrededor del secreto son múltiples y conviven, nunca se desligan. Y la brevedad de la forma está vinculada a que es justamente el secreto el que anuda las distintas versiones. Porque si el secreto se descifrara, habría que escribir una novela para que las relaciones que están atadas en ese mundo conciso se pudieran expandir. Entonces, la conexión con el secreto no solo es el motor de la trama, sino también el nudo a partir del cual se teje ese texto múltiple; lo que no está narrado es lo que determina la concisión y la complejidad de esta estructura. De ahí que las nouvelles parezcan siempre más complejas, más extensas, es un cuento contado muchas veces, un hipercuento, digamos, y también una novela condensada." ("Aspectos de la nouvelle")
"Allí Hitchcock define el McGuffin, un elemento que es el motor de la trama, muy importante para los personajes pero que el narrador no define, ni conoce. No importa saber qué es, pero los personajes sí saben y lo buscan durante todo el relato. Esa sería la función narrativa del secreto. [...] un narrador débil, no el que está absolutamente firme en el modo en que los hechos han sucedido, sino un narrador que vacila, que no sabe, que narra un acontecimiento que no termina de entender, y que va construyendo un universo narrativo que él mismo, en cierto sentido, también trata de descifrar. De modo que vemos textos donde el narrador trata de entender, está enfrentado con un secreto, es decir, con algo que se intenta alcanzar, llegar hasta ahí para ver si se puede descifrar verdaderamente el sentido de la historia. [...] Todos tienen además una característica que es importante remarcar, y es que el narrador cuenta una historia que no es la de él, se interesa por una historia que le es ajena. [...] Es decir, que el secreto funciona como un mecanismo de construcción de la trama que permite unir sobre un punto ciego una red de pequeñas historias que se articulan, de una manera inexplicable, pero se articulan. De ahí esa sensación de ambigüedad, de indecisión, de las múltiples significaciones que tiene una historia, porque inmediatamente nosotros empezamos a incorporar razones para hacer circular esa historia con un orden que, en realidad, el relato mismo ni nos devela ni nos descubre. [...] La nouvelle está ligada al abandono del relato oral, surge ligada a la lectura y a la imprenta. Su duración y su complejidad la alejan de la oralidad y exigen un lector atento, capaz de no extraviarse en las alternativas de la trama. En ese sentido la nouvelle es el nexo entre el cuento y la novela. [...] En la nouvelle, es el lector quien tiene que definir la narración." (Secreto y narración")

lunes, 3 de junio de 2019

Martín Felipe Castagnet o una mente flotando en la red

Martín Felipe Castagnet, Los cuerpos del verano (2012), Buenos Aires, Sigilo (2019)
https://www.sigilo.com.ar/

[Publicado en Revista de Letras el 03/06/2019]
 
La editorial argentina Sigilo, fundada en 2014, llega a España con Los cuerpos del verano (2012, 2019), una pieza de ciencia ficción de Martín Felipe Castagnet (La Plata, 1986), doctor en Letras, traductor y editor. Castagnet obtuvo en 2012 el premio a la Joven Literatura Latinoamericana en Francia (otorgado por la MEET), fue elegido por el Hay Festival entre los mejores escritores latinoamericanos menores de cuarenta años e incluido en la antología Bogotá 39. También puede leerse un cuento suyo en Barcelona-Buenos Aires. Once mil kilómetros (2019), editada en España por Trampa ediciones y en Argentina por Baltasara Editora.
Los cuerpos del verano cuenta la historia de Ramiro Olivares, una mente que estuvo flotando en la red durante aproximadamente un siglo y que acaba de ser reinsertada (o reencarnada) en un nuevo cuerpo que arrastra su correspondiente batería por todos lados. La adaptación es complicada porque ahora le ha tocado el cuerpo de Rama, una mujer, y además tiene que convivir con sus descendientes, los hijos y los nietos de su propio hijo Teo, que aunque entrado en años, sigue vivo.