rumiar la biblioteca

lunes, 27 de abril de 2026

Nota de lectura de "Dugongo" de Ale Oseguera

Ale Oseguera, Dugongo, Barcelona, Yegua de Troya (2026)

https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/486864-ebook-dugongo-9788417417932?srsltid=AfmBOoryZ0EzXrVlNvM7JDNBlYeoErauj1YDSDVAjlZzOVezwVRJ6rvC


Dugongo
se puede leer como la historia de la superación de un duelo a causa de la muerte del padre durante un viaje por el Sudeste Asiático. La protagonista, Lula, está atravesando una depresión
. El viaje es una manera de huir hacia delante: “A veces solo yendo hacia delante se vuelve a casa”. Pero el viaje la ayuda a comprender de dónde viene, quién es. Dugongo es también una novela de búsqueda de la identidad, o tal vez de construcción de una identidad.

Hay dos metáforas que parecen de mucho peso: el dugongo, ese manatí asiático, es la metáfora de Lula: vive a caballo entre la tierra y el agua, vive en ese terreno intermedio, en la orilla, incluso el mismo texto está construido de manera híbrida. También está la metáfora del monzón que hace que el viaje tenga que improvisarse, que haya que guarecerse de tanto en tanto, que replica el estado emocional revuelto e inestable de Lula.

En el viaje se plantean cuestiones sumamente interesantes:

1.  Ella viaja pensando encontrar lo exótico pero encuentra muchas similitudes: incluso en el aspecto físico, los mexicanos y los malayos, filipinos, etc., se parecen mucho. Ambos son, además, la otredad, lo no blanco, lo no occidental. “Tengo la teoría de que el Sureste Asiático y América Latina habríamos tejido una relación de estrechísima hermandad si no nos hubiéramos conocido a través del filtro de la mirada blanca. ¡Nos parecemos tanto!” La importancia de la mirada occidental. El asunto de que siempre viajamos con la Historia a cuestas. La cuestión de cómo solo vemos lo que sabemos ver, lo que conocemos.

2    Al encontrarse con su amigo Ezequiel, un mexicano que vive en Singapur, ambos dicen que no echan realmente de menos México: prefieren vivir en ese tercer espacio. Barcelona es aquí la encarnación de ese tercer espacio para Lula, ese habitar la frontera. Y eso también implica una relación a distancia con la familia, algo que a veces es complicado. Las comunicaciones siempre se producen mediadas por la tecnología. Fallecido el padre, la familia le reprocha que no regrese. El hermano la traiciona. En todo esto, y también en México, Lula recuerda las tensiones del machismo propio de las sociedades latinoamericanas de las que pudo escaparse al mudarse a Barcelona. Ella no echa de menos México, Guadalajara, ella está perfectamente cómoda en ese tercer espacio, tercer país: ese “no soy de aquí ni soy de allá”, ese espacio de la frontera donde muchos inmigrados terminan por acomodarse.

3.  En la misma línea, la novela refleja una época en la que todos necesitamos etiquetas para definirnos, con las que identificarnos: está el asunto del procés en Arnau, su compañero, que se identifica plenamente con esa bandera. Es la identidad de gran parte de la tierra de acogida para Lula. ¿Es la bandera una identidad? Parece que no lo es para Lula.

4.  Al principio el personaje está furioso con todo, pero termina no diría que resignada, pero sí “reconciliada” con las injusticias, con que nada sea ni del todo equitativo ni se pueda enderezar. En ese sentido es como si el viaje interior de Lula fuera una “superación de la juventud”, cuando una cree que todo es posible, que las cosas pueden cambiarse, pero con la experiencia nos vamos dando cuenta de que muchas cosas son tan difíciles de cambiar que lo más inteligente es alejarse. Y también perdonar, porque nadie es perfecto ni coherente, porque ni siquiera ella lo es.

5.  La novela también parece construida en la frontera, en el sentido de que encontramos diversos registros y hasta géneros. Aunque mayormente es una narración y utiliza las técnicas propias de la novela, puede leerse como una guía de viajes o álbum de fotografías tanto exterior (del Sudeste Asiático) como interior: cada fotografía, cada postal, describe la escena, el lugar visitado, pero también es una invitación a evocar el pasado de la protagonista y a reflexionar. Aunque hay más preguntas que respuestas. En este sentido, la novela se tiñe de un tono ensayístico, reflexivo. También hay poemas intercalados.

lunes, 13 de abril de 2026

Kathy Acker: amor, poesía (cita)

 

Kathy Acker, Don Quijote, que fue un sueño (1986), traducción de Marcelo Cohen, Barcelona, Anagrama (2025)

https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/don-quijote-que-fue-un-sueno/9788433948083/PN_1168

"¿Por qué han cambiado las cosas entre hombres y mujeres? Porque hoy en día el amor es condición del narcisismo, porque en vez del amor generoso nos inculcan la posesión y el materialismo. La gente de antaño carecía de un lenguaje apropiado, es decir, carecía de Alta Cultura. Simplemente estaban confundidos y, a partir de la confusión, amaban. Hoy, nuestros profesores dan a esa confusión el nombre de 'poesía' (e intentan definir cada poema para que el lenguaje pierda ambigüedad), pero en aquellos tiempos la 'poesía' era la realidad."

lunes, 30 de marzo de 2026

Nora Ephron o las ventajas de escribir a máquina (cita)

Nora Ephron, Gente a cenar, traducción de Catalina Martínez Muñoz, Barcelona, Libros del Asteroide (2026)

https://librosdelasteroide.com/libro/gente-a-cenar


"Esta manera de pulir el texto es casi imposible de reproducir con un ordenador, por eso yo no lo utilizo. El procesador de texto permite cambiar las frases que requieren cambios evidentes sin la necesidad de teclear de nuevo todo lo demás, pero yo creo que no siempre se sabe si hay necesidad de retocar una frase hasta que esta se subleva contra los dedos al volver a teclearla."

lunes, 16 de marzo de 2026

Chantal Maillard: una educación senti-mental para la salud de la democracia (cita)

Chantal Maillard, Para una educación sentimental, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2026)

https://www.galaxiagutenberg.com/producto/para-una-educacion-senti-mental/


"No tengo dudas de que en épocas oscuras –¿y cuál no lo ha sido?– la educación que se precisa es esa observación de la mente. Ver sucederse los actos mentales, saber distanciarse de ellos, disminuir la acuciante acumulación de las imágenes y el ansia que produce, calmar la voluntad de ser y de creer, podría dar lugar a una ética que reemplazase la moral del semejante, la de la tribu y/o la de la especie, e hiciera del respeto la norma de convivencia y de la humildad racional la regla del entendimiento. Pero, como ya dije, se trata de una utopía."

lunes, 9 de febrero de 2026

Miriam Reyes y la condición emigrada

 

Miriam Reyes, La edad infinita, Madrid, Tránsito (2025)

https://editorialtransito.es/libro/la-edad-infinita/

Poner a la niña en el escenario de la desautomatización: esa niña que cambiaron de país, que tuvo que convertirse en otra, que fue señalada por diferente y necesitó adaptarse y jugar con inteligencia sus cartas. Esa niña que no la pasó del todo bien en el proceso y que, cuando por fin se amoldó, el nuevo país, Venezuela, se vino abajo y mejor marchar de tanta inseguridad, porque ser una mujer joven en latinoamérica no es nada fácil (creo que todas las mujeres latinoamericanas valoramos la seguridad de la noche europea). Pero sobre todo narrar la condición emigrada, la condición anfibia, esa condición incomprensible para quienes no la experimentan en carne propia. Ser persona sin una sola nacionalidad, sin sentimiento de pertenencia demasiado claro, y a la vez ser capaz de emocionarse con ambas culturas. 

"En todos los sitios a los que llega es una niña nueva. Antes no existía. Ahora, además de en la categoría 'niña', es clasificada en la categoría 'extranjera'. Extranjera o procedente de un país o lugar lejano y percibido como muy distinto del propio. Extraña, chocante, extravagante. No muy remota y benigna, ni muy próxima y predecible. Próxima e incierta. Distinto de lo que conoce, lo que se encuentra. Tan desconocido como inesperado. Próximo e incierto. De momento, carece de un nosotros."

Leo La edad infinita como una crónica biográfica de lenguaje preciso, lenguaje bisturí, que avanza entre lo poético y lo reflexivo, con la ironía tierna de quien ve a aquella niña dando sus primeros pasos torpes. Una carta a su segunda patria, la que la vio conviertirse en mujer joven, esa chica que se hizo una con la condición revolucionaria latinoamericana de entonces y que poco después tuvo que amesetarse, porque la debacle de Venezuela convierte a España en más segura. Y la chica solo tiene una vida, y en esa vida la familia no acompaña para nada: menos mal que sí lo hace la escritura.

lunes, 26 de enero de 2026

David Aliaga o el deseo de la memoria

 

David Aliaga, La lengua herida, Avinyonet del Penedès, Candaya (2025)

https://candaya.com/libro/la-lengua-herida/

P. Coen, un dibujante de cómics, viaja a México en busca de su abuelo, un emigrado judío que recayó allí escapando de los nazis. Pero ¿es posible encontrar los rastros de la memoria cuando el tiempo y la interpretación tergiversan todo relato? Tal vez en eso consiste la búsqueda, en ser capaz de tirar de uno de los hilos para tejer la narración que consiga ayudar a entendernos a nosotros mismos.

"Lo contrario al relato siempre erosionado, incluso con sus muescas y grietas, es la desaparición. Tarde o temprano. Y ni siquiera el papel timbrado de los archivos implica eternidad, por más que sea deforme y limitada [...]. Siempre puede venir la noche y traer antorchas, hacer arder los registros, extinguir con ellos tantas memorias contenidas en el rastro material de nuestro paso por la tierra. Por eso uno le concede a cualquier forma de fijar el recuerdo que exija su diezmo de olvidos."

La lengua herida es ante todo un vaivén de la memoria: el protagonista está en la acción, pero también (sobre todo) en el tejido de su mente cavilando recuerdos, atando cabos sueltos. La novela se construye así entre reflexiones que destilan nostalgia y anhelo: el deseo de la memoria y la necesidad de comprender de dónde venimos.

"[...] ser judío consiste, también, en sostener una particular tensión con el lenguaje, aprender a forcejear con la paradoja de que callar sobre uno mismo entraña tanto riesgo como hablar."

lunes, 12 de enero de 2026

Jimena Néspolo o cómo se aprende una lengua

 

Jimena Néspolo, Cuando florezcan los agapantos, Buenos Aires, Batata libros (2025)

https://batatalibros.tiendanegocio.com/producto/p2162234/cuando-florezcan-los-agapantos-jimena-nespolo

Hay un historiador que está investigando el movimiento de curas de izquierdas en la época de las dictaduras latinoamericanas de los setenta, y llegan a sus manos tres cuadernos escritos por la hermana de un cura que participó en esos movimientos muy de cerca. Pertenecen a una emigrada polaca y los vamos leyendo justo al revés del orden cronológico. Cuadernos que son diarios de una mujer que lo único que tiene es la palabra. Un lenguaje, por lo demás, que tiene que ir conquistando poco a poco, con esfuerzo.

“Al finalizar la transcripción del último cuaderno, sucedidas varias semanas desde que se impuso la tarea de copiar, tiene la certeza de que se ha operado un cambio en su persona: no es el mismo que los recibió, hace casi treinta años. A diferencia de otras lecturas, esta vez, ha sopesado el modo en que estos pliegos certifican, con una proximidad inusitada, la adquisición de una lengua, como si en su mismo ser se hubiera sucedido –transmigración mediante– un acontecimiento similar. Tres cuadernos, tres cortes operados en el tiempo, sobre el que Leonarda desarrolló su vida.”

La lectura se torna entonces una pesquisa: leemos del mismo modo que el periodista, descubrimos como si fuéramos él. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

Jorge García López: Lamborghini y el panorama de la literatura de los setenta

 

Jorge García López, Una ausencia que insiste, Barcelona, Montesinos (2025)

https://www.editorial-montesinos.com/catalogo/3890-una-ausencia-que-insiste.html

Tan acostumbrados estamos a los booktubers e instagramers, a los "me gusta" o "no me gusta", a los "me atrapó" o "cancelable" como criterio para valorar un libro, que encontrarse con un ensayo ameno de lectura y profundo de contenido parece casi un milagro. Milagro incluso llegar a él, porque apenas lo encontrarás en las listas que suelen publicarse por estas épocas del año. Entonces: como decía, un libro ameno y profundo, que no solo nos pone en órbita a uno de los escritores argentinos más profundamente "malditos", sino que también nos ofrece un interesantísimo panorama de la literatura textualista (así la llama en contraposición a la realista) de Argentina y España, esa literatura que bebió del postestructuralismo francés, del Mayo francés, de Foucault, Barthes, Kristeva, Lacan, Deleuze y Guattari, etc. Es decir, una literatura que se preocupa por la materialidad del texto y no tanto por "el espejo a lo largo del camino". También nos informa sobre cómo circulaba la literatura en Buenos Aires y en Barcelona en los setenta, la importancia de las revistas de literatura por entonces, pero sobre todo la importancia de la industria editorial en Barcelona, es decir, una circulación de la literatura que nunca pudo dejar de lado el interés por generar dinero con ella, por hacerla más "accesible". Más literatura del placer y no tanto del goce, diría Barthes. Es notable cómo esa importancia por la "accesibilidad" ha llegado hasta nosotros, y de cómo los editores buscan libros cada vez más "accesibles", libros que puedan gustarle al booktuber de turno.

"¿Y qué es por lo tanto el goce? El goce genera inestabilidad, disolución, pura línea de fuga, el goce instaura al sujeto en una relación de crisis con el lenguaje y, por ende, con su identidad. El goce es escandaloso, produce un corte, una discontinuidad. Resulta paradójico explicar el goce sin recurrir al goce. Resulta insuficiente. Este texto es insuficiente.

Desde sus primeros acercamientos este término, goce, se ha aplicado a la escritura de Lamborghini. Con el objetivo de no entrar en contradicción con el ideario de Barthes, se ha tratado en frecuentes ocasiones de seguir esa máxima del maestro semiólogo según la cual todo texto de gozo 'está fuera de la crítica, salvo que sea alcanzdo por otro texto de gozo'. Dicho de otro modo: 'no se puede hablar del texto, solo se puede hablar en él'. La consecuencia lógica de este razonamiento es la existencia de toda una legión de artículos que abordan la de por sí compleja escritura de Lamborghini añadiendo aún más complejidad al entramado.

No encontrarán nada de eso aquí. Disfruten, si pueden, de lo paradójico de nuestra elección."


lunes, 22 de diciembre de 2025

Rebeca García Nieto: culpa colectiva, psicoanálisis, arte

 

Rebeca García Nieto, El color y la herida, Madrid, De Conatus (2025)

https://deconatus.com/libros/el-color-y-la-herida/

Leemos aquí la historia de un reconocido pintor alemán, Rüdiger Keller, superviviente de la Segunda Guerra Mundial y la RDA, que ha pintado un cuadro por el que muchos lo acusan de pederastia. Así arranca la historia, que es también la historia de Alemania y, aunque a primera vista parezca descabellado, la historia de Nabokov (¿acaso Keller es un trasunto del autor de Lolita?). Recordemos que la autora es psicóloga y por momentos juega a aquello de psicoanalizar la sociedad, el arte: todo artista puede que esconda su punto ciego, aquello que no quiere ver, ese rincón oscuro repleto de trapos viejos, en medio de un cuadro. Seguir la vida de Keller para descubrir cómo es que terminan acusándolo de tendencias pederastas resulta fascinante. Porque leemos sobre innumerables asuntos que se resuleven con soluciones ambiguas y hasta contradictorias (¿verdad que el arte tenía que plantar más preguntas que respuestas?) y aprendemos mucho sobre cómo Alemania sobrelleva la culpa de la guerra y el Holocausto.

"Las sociedades basadas en la culpa lo fían todo a la conciencia individual, a esa voz interior que nos dice 'Eso no está bien'. Su noción clave, lo han adivinado, es el pecado. Y después del pecado, ¿qué viene? La expiación, el arrepentimiento, el perdón. Seguro que les suena. / Las culturas que se basan en la vergüenza, en cambio, no dependen tanto de la conciencia de cada uno, sino de la opinión de los demás, de la comunidad, del grupo. Aquí entraría también la llamada opinión pública. En estas sociedades, los individuos que obran mal se enfrentan al oprobio. / En las primeras, por tanto, la represión viene de uno mismo; en las segundas, el control es externo. En los dos casos se trata de mantener a la gente a raya, aunque difieren en la forma de conseguirlo."

Lo llamativo es que Rebeca García Nieto ha construido esta novela usando un estilo muy cercano a los posmodernos norteamericanos (pienso sobre todo en Gaddis: diálogos y diálogos, anuncios intercalados), y la estructura, salpicada de cartas por aquí y por allá, me recordaba a aquellas novelas de Bellow. La misma sensación que tengo con Eduardo Lago: pareciera que estamos leyendo una traducción de un muy buen escritor norteamericano. 

lunes, 3 de noviembre de 2025

Jordi Esteva: viajero, desierto, mar

Jordi Esteva, Los árabes del mar, Barcelona, Galaxia Gutenberg (2025)

https://www.galaxiagutenberg.com/producto/los-arabes-del-mar/

Leo este libro por trabajo en pleno verano, con las siestas obligatorias, y la inmersión en la lectura es aún más envolvente. Los árabes del mar, bellísimo y sobre todo entretenido libro de viajes, donde abundan genios, desiertos, cigarrillos de todo tipo y mucho café. Jordi Esteve no solo es un viajero empedernido, de impulso nómada, sino que es un gran narrador: describe con exquisita precisión esos paisajes y encima intercala historias, a la manera de Las mil y una noches, a lo antropólogo oral; un mundo sumamente masculino, por cierto. 

Es evidente que Esteva sabe pensar con imágenes: sirva como ejemplo cualquiera de sus documentales. Este libro en concreto es la historia de un viaje a Sudán, Yemen, Omán, Kenia, Zanzíbar y las costumbres del Índico, de los marineros del Índico, y entonces te das cuenta de cuánta influencia y mezcla hay de Arabia y África y la India en todas sus costas. Tal vez Esteva es capaz de mirar a lo Werner Herzog, al menos eso pienso cuando miro sus películas, cuando leo sus libros. 

"Proseguimos por un desierto de guijarros sin ninguna perspectiva, bajo un sol blanco sin sombras hasta que, como en un espejismo, surgió de la nada un enjambre de monstruosas aves de hierro, envueltas en una nube de arena, que taladraban la tierra con incansables picos de acero. Eran perforadoras de petróleo. No muy lejos de aquel lugar, aquel mar de piedra daba paso al desierto de Rub al Jali.

¿Por qué siempre me atrajeron tanto esos parajes extremos, de calor sofocante, inundados de luz como en una fotografía sobreexpuesta, en los que parecía dormirse nuestro lado más racional mientras se agudizaban los sentidos? Lugares donde me invadía una sensación de paz y donde el tiempo corría de otra forma, en los que me parecía ya haber estado antes y donde lo inesperado podía ocurrir."


lunes, 13 de octubre de 2025

Luis Noriega, el cuento del umbral

 

Luis Noriega, La puerta de la felicidad, Barcelona, Comba (2025)

https://editorialcomba.com/libros/narrativa/la-puerta-de-la-felicidad/

Un guionista colombiano que vive en Barcelona viaja a Bogotá para hacer una película; Abraham nos presenta una variación del sacrificio de su propio hijo; una pareja tiene la mala suerte de que su teléfono nuevo corresponda al de un antiguo restaurante; dos niñas veganas tienen conversaciones perversas sobre sus familiares pero estos solo ven que están jugando; un burócrata llega a la frontera para asegurar que del otro lado son tan humanos como los de este lado; un hombre recibe la llamada de un desconocido que le asegura que crearon una máquina capaz de cambiar de identidad; un joven se enamora de una chica que parece que es precisamente la preferida del profesor a cuyo club de alumnos admiradores asiste; una narradora recibe el rechazo de una editorial porque su texto no es "realismo emocional" ni "crónica íntima"; un escritor de relatos eróticos por encargo escribe mientras cuida a su hija; un crítico de videojuegos describe un juego que en una de sus versiones se parece siniestramente a la vida cotidiana en el mundo hipercapitalista; la historia de una foto que puede que tenga la capacidad de otorgar felicidad.

Identidad, inmigración, reconciliación con el país de origen; algo de ciencia ficción o narrativa de anticipación y nuevas tecnologías; amor, vida de parejas, hijos; realismo y fantasía. La puerta de la felicidad nos presenta historias que parecen encontrarse en la frontera: la realidad se rasga y accedemos a otras variaciones posibles donde las leyes lógicas pueden ser distintas. Todo contado con una prosa fluida y cercana, cuando no parodia otros discursos que vienen a cuento al argumento de la historia, y con una notable maestría para los giros inesperados. Es capaz de hacerte pensar que el cuento va de una cosa y en realidad termina yendo de otra.

 "Cuando decimos que la Franja es la frontera misma de la civilización no estamos citando una frase vacía, como piensan ustedes los burócratas. No. Estamos diciendo una verdad literal. La civilización terminó ahí, en la garita de la entrada. Es por eso que, fuera de la Franja, la Franja no existe." ("La Franja")

lunes, 29 de septiembre de 2025

Cristina Rivera Garza o narrar lo inenarrable

 

Cristina Rivera Garza, El invencible verano de Liliana, Barcelona, Literatura Random House (2021)

https://www.penguinlibros.com/es/libro-de-biografias/246022-libro-el-invencible-verano-de-liliana-9788439739456?srsltid=AfmBOooD-LM3_zk6Y1YjTWB7aGLGEDl4WoymEAiQ18MhCh9Fp_kiPZ8Y

No son de mi preferencia los libros que narran las calamidades personales del autor. No he leído ni La hora violeta de Sergio del Molino ni Nela 1979 de Juan Trejo, por poner dos ejemplos cercanos en el tiempo, por esas mismas razones, ni tampoco libros que tratan sobre enfermedades (aunque hayan sido superadas con éxito) o depresiones severas, un tema recurrente de la literatura actual. No me da placer la enfermedad ni la desgracia ajena. Solo recuerdo un libro maravilloso que sí fui capaz de disfrutar, y eso porque el autor consiguió narrar sus desventuras con un desternillante humor negro: Viaje alrededor de mi cráneo de Frigyes Karinthy. Pero el humor no suele ser parte del cóctel en estos casos. Y yo tengo una marcada predilección por el humor como recurso literario.

Sin embargo, no quería dejar de leer este desgarrador libro de Rivera Garza, autora que admiro profundamente. Y aunque no me pareció el mejor de sus libros, la autora ha podido construir una historia a su manera, es decir, usando archivo, levantando un texto con voces ajenas sobre aquello que en principio parece inenarrable: el asesinato de su hermana con apenas veinte años a manos de su exnovio. Claro que el libro actúa como denuncia, porque el caso de Liliana no es, desgraciadamente, un caso aislado. Y creo que en este sentido el libro funciona como bandera de una causa necesaria, una causa que desde hace poco cuenta con su propio vocabulario. Con su definición específica. Algo que Latinoamérica necesita y debe gritar: basta ya de feminicidios.

"El feminicidio no se tipificó en México sino hasta el 14 de junio de 2012, cuando el Código Penal Federal lo incorporó como un delito: 'Artículo 325: Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género'. A gran parte de los feminicidios que se cometieron antes de esa fecha se les llamó crímenes de pasión. Se le llamó andaba en malos pasos. Se le llamó ¿para qué se viste así? Se le llamó una mujer siempre tiene que darse su lugar. Se le llamó algo debió haber hecho para acabar de esta forma. Se le llamó sus padres la descuidaron. Se le llamó la chica que tomó una mala decisión. Se le llamó, incluso, se lo merecía. La falta de lenguaje es apabullante. La falta de lenguaje nos maniata, nos sofoca, nos estrangula, nos dispara, nos desuella, nos cercena, nos condena."

lunes, 15 de septiembre de 2025

Mark Fisher sobre el miedo y el cinismo (cita)

 

Mark Fisher, Realismo capitalista (2009), traducción de Claudio Iglesias, Buenos Aires, Caja Negra (2016)

https://cajanegraeditora.com.ar/libros/realismo-capitalista/

"[...] el cinismo y el miedo son los afectos preponderantes en el capitalismo tardío. Estas emociones no incentivan el pensamiento valiente o los saltos esperanzados, sino la conformidad y el culto de la variación mínima, la distribución de contenidos que se parecen muy de cerca a los que ya han sido probados exitosos."

lunes, 1 de septiembre de 2025

Gustavo Faverón Patriau o quién se atreve a reseñar al monstruo

 

Gustavo Faverón Patriau, Minimosca, Avinyonet del Penedès, Candaya (2024)

https://candaya.es/libro/minimosca/

Claro que no hace falta que escriba absolutamente nada sobre Minimosca, la desquiciada novela que se desborda. Pero imposible no dejar constancia de tremenda lectura abrumada: por momentos creer que nos toma el pelo (qué obedientes, lectores pacientes leyendo broma tras broma), por momentos aburridos, por momentos riendo a carcajadas, por otros maravillados, quiero decir, ese prosismo que se gasta y que se lee deslizante, exuberante, como la explosión de la primavera, como ese instante en que lo que florece lo hace a tal velocidad que está a punto de pudrirse (pero no, aún no). Difícil ese equilibrio de la desmesura, pero vale la pena porque hay páginas realmente brillantes. 

Minimosca es muchos libros, sin duda, y es un libro de desdoblamientos constantes, de reescritura de la escritura siempre alucinada. Hay versiones de las mismas historias contadas desde distintos personajes, hay distintos personajes con idénticas historias de vida, hay la temática persistente del mal, del horror, de la contradicción de creer estar haciendo algo bueno cuando en realidad es tan malo como lo peor, la fatalidad de la herencia, el conflicto entre padres e hijos, el absurdo de la vida. No voy a resumir la trama porque difícilmente me la acuerde. 

Leí la novela en vacaciones (necesitaba unos cuantos días libres para la tarea). Pero salí de allí con la satisfacción de haber atravesado una novela-selva intrincada, novela de ambición desorbitada, una novela-experiencia de lectura más que novela-argumento. Salí de allí (sobreviví) volviendo a creer que la literatura sigue viva. Aunque confieso que hubo un momento en que estuve a punto de claudicar, pero entonces llegó la parte "Momias" y ya no pude soltarla. 

Y ya está, no diré nada más (hay infinidad de buenas reseñas). Solo aviso que si os desanimáis no dejéis de leer las páginas 456-462 porque es una de las mejores explicaciones de la función de autor en la narrativa. Dejo aquí un fragmento:



lunes, 11 de agosto de 2025

Andrea Zhok o nuestro mundo es un lugar incómodo

 

Andrea Zhok, Crítica de la razón liberal, traducción de Juan Vivanco, Barcelona, El Viejo Topo (2025)

https://tienda.elviejotopo.com/catalogo/3846-critica-de-la-razon-liberal.html

Zhok se propone contarnos los orígenes del liberalismo y de la subjetividad y la individualidad y lo que ello significa en todas sus vertientes. La lectura es incómoda, porque hay cuestiones relacionadas con lo liberal que defendemos (y agradecemos, porque consideramos una conquista social), mientras que otras las detestamos y estamos deliberadamente en desacuerdo. Claro, vivimos en tiempos de polarización, y pareciera que todo lo que no planfetea claramente hacia un lado puede leerse como ideología de lo contrario. Pero hay grises... y este libro no para de recordárnoslo.

La libertad puede entenderse de muchas maneras. Pero hemos llegado a un punto de no retorno, pues los valores ya no existen, los derechos humanos son cada vez más un concepto maleable y las instituciones internacionales de justicia tienden al descrédito; hemos convertido todo en mercancía (ya nos advirtió Polanyi que ni el trabajo, ni la tierra o vivienda ni la moneda eran mercancías); las luchas colectivas no se sostienen porque privilegiamos la diferencia o la diversidad y estamos tremendamente polarizados y enseguida "cancelamos". Mientras tanto, el individualismo campa a sus anchas: cada uno cuidando su propio asiento. Solo nos queda una cosa por hacer, nos advierte Zhok, que analiza el camino que venimos transitando, el de la modernidad occidental, el del neoliberalismo, y que nos está llevando al "todo vale" y derechitos a la destrucción: poner límites. Y construir algo parecido al socialismo

"El carácter inicialmente negativo de la razón liberal se materializa en un sinfín de representaciones unidas por el hecho de poner a la altura del valor positivo actos vacíos de 'superación'. Como  'eficiencia sin alma', la razón liberal alimenta sistemáticamente el crecimiento ilimitado de las transacciones económicas, la explotación de la naturaleza y la manipulación tecnológica. Los que pagan las consecuencias son, respectivamente, los equilibrios sociales, los ecológicos y, a fin de cuentas, la propia identidad humana (como bien describe el planteamiento transhumanista). Como 'alma sin eficiencia', la razón liberal se expresa en un hervidero de llamamientos a 'romper las reglas', a 'superar los límites', a la 'transgresión', a la 'libertad', sea lo que sea: una gesticulación libertaria perenne que oscila entre rebeldía y reivindicación. A menudo estas dos tendencias se funden y dan lugar a un florilegio de exhibiciones competitivas, de 'récords guinness de las primacías', de campeonatos de nada.

[...]

Cada grupo, subgrupo y en última instancia cada individuo lucha por ser reconocido como víctima de algo o alguien para poder ganar espacios o derechos en detrimento de otros individuos o grupos. Un sistema de reivindicaciones opuestas ha ocupado el lugar del intento de llegar a un acuerdo positivo en torno a algo; en su lugar surge la búsqueda de un acuerdo negativo como legítimo desquite. Se crean así continuamente líneas de fractura y resentimiento: mujeres contra hombres, homosexuales contra heterosexuales, blancos contra negros, musulmanes contra cristianos, norte contra sur, veganos contra omnívoros, jóvenes contra viejos, etc. La época que ensalza la 'diversidad' hace de esta diversidad un campo de batalla donde las relaciones entre diversos oscilan entre el contencioso sindical y la causa judicial.

[...]

El grito de Zaratustra sobre la muerte de Dios afectó a todas las éticas con pretensiones de verdad. No somos una civilización que necesite una 'renovación' ética, sino una reconstrucción desde los cimientos."

lunes, 14 de julio de 2025

Francisco Hermoso de Mendoza y el suspense rural

 

Francisco Hermoso de Mendoza, Cuando el corazón se cierra hace más ruido que una puerta, Madrid, Ápeiron Ediciones (2025)

https://www.apeironediciones.com/libros/Cuando-el-coraz%C3%B3n-se-cierra-hace-m%C3%A1s-ruido-que-una-puerta-Francisco-Hermoso-de-Mendoza-p735801510

Un grupo de amigos de mediana edad (pero que son amigos desde la juventud), atacados por aquello de la nostalgia de la amistad, deciden pasar un fin de semanas juntos en una casa rural. El narrador cree que será un fin de semana de beber y bailar, pero las cosas no van por esos derroteros desde el momento que uno de los amigos lleva a sus niños pequeños. El silencio debe reinar en la casa, el descanso de los niños es lo importante. De modo que se acuestan temprano y al día siguiente salen de excursión, visitan un pueblo abandonado, y es entonces cuando empiezan a pasar cosas raras. Sepamos de antemano que lo que leemos es el diario del narrador que está a punto de morir. 

"Por la noche habíamos cerrado todas las ventanas y las contraventanas de madera. Delante de la puerta de la entrada principal habíamos puesto la mesa de madera del comedor y el sofá. Pero era tal el agotamiento de todos los presentes que nadie se ofreció como centinela, ni tampoco hubo voluntad alguna por organizar los turnos de las guardias. Pensé que nos habíamos abandonado definitivamente en los brazos de lo Inevitable, a merced de ese presunto Alguien que merodeaba en el exterior."

Aparte de un gran título, la novela derrocha ese humor negro propio del autor. Eso hace que leas y estés deseando que le sigan pasando cosas terribles a los personajes, aunque a un tiempo empatices con la desolada sensación de la desgracia gratuita.

lunes, 7 de julio de 2025

Andreu Navarra o el honor es un estorbo (cita)

 


Andreu Navarra, Razón y demolición, Barcelona, H&O (2024)


"'El honor es un gran estorbo', dice el filósofo [Spinoza], 'ya que, para alcanzarlo, tenemos que orientar nuestra vida conforme al criterio de los hombres, evitando lo que suelen evitar y buscando lo que suelen buscar.' Spinoza afirma que los hombres buscamos, básicamente, riquezas, honor y poder. Y he aquí un problema que todo pensador habrá de afrontar algún día: ¿cómo lograr tiempo para pensar y escribir haciendo exactamente lo contrario de lo que su sociedad le recomienda? ¿Cómo vencer a las creencias, a las coacciones ideológicas y laborales? Es algo particularmente arduo si se es una mujer. Interésense, por ejemplo, por la vida de María Zambrano y entenderán lo que digo.

Hay que seguir un camino de renuncia de los valores naturalizados: valores de visibilidad, valores de aceptación social. Para Spinoza, lo aclara unas páginas más adelante, las riquezas y los honores tienen valor solo como medios, no como fines u objetivos. Han de servir para algo saludable, no se han de buscar como solución a nada relevante. Sin embargo, ese camino de perfección tiene contradicciones, por ejemplo: ¿cómo puede alguien sin ningún honor dedicarse a la meditación y a la escritura? ¿No hace falta algún tipo de honor para que el pensador y el escritor puedan desalojar una gran cantidad de tiempo y dedicarse a sus cosas, sus papeles, experimentos, comprobaciones y estudios?

Lo que nos conduce a esta amarga verdad: un obrero, un ciberproletario, o una persona aplastada por los dispositivos emocionales de control social actuales, una persona neuronalmente quemada, ¿puede emanciparse y pensar? La respuesta es no."

lunes, 9 de junio de 2025

Fernanda García Lao, desmemoriada

 

Fernanda García Lao, (No) me acuerdo, Barcelona, Kriller71 (2025)

https://kriller71ediciones.com/mula-plateada/no-me-acuerdo/

Justo la operación contraria a aquel memorioso Funes, al Me acuerdo de George Perec (y había otra referencia de la que ahora mismo no me acuerdo), García Lao nos cuenta lo que recuerda de lo olvidado. Fragmentos emotivos, irónicos, inquietantes, verdaderos, con su característico estilo conciso, poético, sumamente eficaz. Aunque es fácil que tengamos más memoria que García Lao, a juzgar por todo lo que no recuerda, fácilmente encontraremos retazos con los que sentirnos maravillados, identificados:

"No me acuerdo con la memoria. Lo que sé, me ha sucedido en el cuerpo, lo demás es información. Es decir, versiones."

"No me acuerdo cuándo empecé a convertir en comedia lo que me hace daño."

"No me acuerdo de mis libros una vez publicados. Es el modo que encontré de sacármelos de encima. Si no, terminarían conmigo."

"No me acuerdo cómo transformé mi rebeldía en escritura. Abandoné la acción para trasladar la furia a la superficie del teclado."

"No me acuerdo si tu crueldad era gratuita o encima había que mantenerla." 

lunes, 2 de junio de 2025

Rodrigo Blanco Calderón, tejedor de anécdotas

 

Rodrigo Blanco Calderón, Venecos, Madrid, Páginas de Espuma (2025)

https://paginasdeespuma.com/libro/venecos/

Dos amigos compiten por una mujer; una muchacha se da cuenta de lo mojigata que es al compararse con su amiga; una venezolana en Buenos Aires escapa por poco de un final violento; un escritor es jurado en un premio literario en París con compañero de deliberación desconcertante; un hombre cuenta las horas para poder beberse la primera caña del día; una mujer analfabeta aprende a leer y escribir en secreto; un escritor en pleno divorcio se entera de que una antigua conocida se ha suicidado; dos mujeres comen juntan y se cuentan historias violentas; un revolucionario escribe su última confesión porque sabe que es carne del patíbulo; un escritor, el día de su cumpleaños, recuerda una larga conversación sembrada de otras conversaciones; un emigrado venezolano reconoce a un antiguo profesor de instituto; el novio de una mujer tiene el mismo nombre que un psicópata de una conocida novela argentina; un extraño y apocalíptico país es el escenario de un licántropo. 

Rodrigo Blanco Calderón tiene el don de hilar historias dentro de otras historias, de modo que el cuento empieza y nunca sabes bien adónde va a terminar: un narrador nato, un tejedor de anécdotas que jamás te suelta. Con una prosa sencilla y precisa que fluye con muchísima naturalidad, leemos historias de venezolanos sobre amor y desamor, alcohol y abusos varios, violencia de género, mujeres latinoamericanas que actúan según se espera en un mundo que aún es machista, venganzas masculinas, rivalidades masculinas, desconcierto ante el azar, la incomprensión, la enigmática realidad. 

"A Iowa me llevé los primeros capítulos de una novela que esperaba adelantar en esos tres meses de frenética escritura. Al menos, así lo había planeado. Solo que, cuando tienes todo el tiempo del mundo y las mejores condiciones para escribir, lo último que haces es escribir." ("La simetría escalena de los suicidios")